Wakeman’s The Centre Of The Earth


opera bann centreearth

Rick Wakeman’s Voyage To The Centre Of The Earth and Return To The Centre Of The Earth

Regreso al Centro de la Tierra

Narración 1: Una Visión

El 24 de Mayo de 1863, el profesor Lidenbrook y su sobrino Axel descubrieron un viejo papel dentro de un libro del siglo opera ad icelandmapXII titulado “Heims Kringla”, una crónica de la princesa noruega que había gobernado Islandia.

Manuscrito en runas por Arne Saknussemm, un alquimista del siglo XVI, se traduce:

“…Desciende al cráter de Sneffels Yokul, sobre el cual cae la sombra de Scataris, antes de las calendas de Julio, viajero aventurado, y llegarás al centro de la tierra…”

Dos siglos después de este hallazgo, tres geólogos exploradores atravesaron mares y tierras antes de llegar a la masa volcánica conocida como Islandia. En velado secreto mantuvieron su propósito, para emular el viaje realizado por sus antecesores doscientos años atrás.

Por temor a ser seguidos, sus identidades no se dieron a conocer y por esta razón, mientras comienzan su ascenso a través de los vastos campos de nieve hacia la magnificencia del nevado volcan de Snefels, sus expectativas se vuelven inexplicablemente salpicadas por la angustia a medida que se preparan para retar a la historia atemporal.

opera ad snaeffellsnes

Llegando a la cima, comienzan lentamente el descenso al crater de Sneffels Yokul …

… Y así comienza “El Regreso al Centro de la Tierra”

TRACK 1: THE RETURN OVERTURE (Track 2 / 2:39)

Narración 2: Madre Tierra

a. La Sombra de Junio

opera ad snaeffelsjokull

La base del cráter se componía de tres pozos separados que se abrían bajo sus pies. De acuerdo al manuscrito de Saknussemm, en los últimos días del mes de Junio, la sombra de Scataris caería sobre la abertura en la cual deberían entrar. Sabían, por la documentación del profesor Lidenbrook, que el hueco central era el que tenían que tomar, pero para su asombro, a medida que la sombra caía, apuntaba a la entrada occidental.

La naturaleza había definido una ruta diferente para ellos.

Siguiendo un camino de lava que había creado una escalera natural para el descenso su ansiedad creció al darse cuenta que se habían embarcado en un viaje completamente nuevo.

b. La Galería

Al llegar al final del pozo, entraron a un estrecho túnel, sus paredes de roca caliza se remontaban a tiempos de la evolución de la vida animal y vegetal.

Siempre descendiendo, continuaron atravesando arco tras arco, galería tras galería, sus luces reflejándose constantemente contra mármol de venas rojas y blancas, indeleblemente estampadas con las impresiones de la vida primitiva.

A medida que continuaba su descenso descubrieron hilos de cobre y manganeso, mientras se desplegaban dentro de las paredes de roca, unos hermosos tintes coloreaban rastros de oro y platino.

Este, el hermoso tesoro de la Madre Tierra.

c. La Avenida de la Luz Prismática

opera ad cavernsPor lo que parecía una eternidad, el laberinto tejía un tortuoso y sinuoso camino, su descenso en espiral finalmente llegando a un fin a medida que la galería se abría para convertirse en un vasto bosque mineral iluminado majestuosamente por luz fosforescente.

Estalagmitas y estalactitas servían como prismas de los cuales surgían en todas direcciones rayos coloreados de arco iris iluminando simultaneamente la ruta a través de este recién descubierto reino mineral subterráneo.

El camino llevaba a una descendente escalera terrestre de forma casi perfecta.

d. El Terremoto

Después de sortear exitosamente la avenida de la luz prismática, alcanzaron la escalera.

Cuidadosamente, comenzaron el lento descenso hacia la cada vez más oscurecida sima.

Al tomar fuerza el cansancio, los agotados viajeros encontraron refugio en un descanso que la naturaleza había cavado en la pared de roca como si estuviese estado esperando su arribo.

Mientras yacían exhaustos, la tierra bajo ellos comenzó a temblar.

Suaves al principio, los temblores pronto incrementaron su magnitud a proporciones terroríficas. Enormes grietas aparecieron alrededor de ellos y el desconcierto dió paso al miedo.

La tierra gritó de dolor como si su mundo subterráneo estuviese a punto de partirse en mil pedazos.

El terremoto había comenzado.

TRACK 2: BURIED ALIVE (Ozzy Osbourne) (Track 4 / 6:01)

Narración 3: El Enigma

Enterrados vivos en sus propias cámaras privadas bajo las rocas que habían caído, sus luces iluminaban una fisura en la pared del descanso, que se había abierto lo suficiente para dejarlos pasar.

De inmediato se encontraron frente a una red de cuevas, una de las cuales parecía exudar pequeños trazos de luz natural.

Seleccionando esta ruta, se encontraron caminando a través de una galería de arte jeroglífico en las paredes, un aparentemente interminable cuadro de hombre antiguo y su constante lucha por la supervivencia.

Sabían, por la documentación del profesor Lidenbrook, que en su viaje doscientos años antes, él mismo había encontrado un gigantesco hombre en las entrañas de la tierra.

A medida que se esforzaban por descifrar el enigma que los rodeaba, se dieron cuenta que ya habiendo sobrevivido muchos miles de años de evolución casi estática dentro del reino mágico debajo de la corteza de la tierra, no era inconcebible que esta especie de hombre todavía existiese; y era a éste su mundo que ellos habían llegado sin invitación y -casi con certeza- sin ser bienvenidos.

TRACK 3: IS ANYBODY THERE? (Bonnie Tyler) (Track 6 / 6:35)

Narración 4: El Precipicio

Los apagados destellos de luz natural se hicieron más fuertes a medida que continuaron su viaje a través de la caverna-galería.

De repente, la pared oriental llegó a un abrupto final, abriéndose para mostrar un enorme precipicio que se extendía hasta donde la vista alcanzaba.

Cataratas caían de las fisuras en la roca mientras paredes cubiertas de musgo bailaban con el hormigueo de luces doradas de miles de luciérnagas que despertaban ante la inesperada intrusión.

Daba la impresión de estar viendo una ciudad en la noche, bailando bajo las estrellas.

La Danza de las Mil Luces.

TRACK 4: THE DANCE OF A THOUSAND LIGHTS  (Track 8 / 5:41)

Narración 5: El Pastor

Con gran cuidado pudieron sortear el paso que rodeaba al precipicio.

Finalmente descendieron a una planicie rica en vegetación, donde la tierra había sido constantemente alimentada por cataratas.

Enormes palmares amarrados por complicadas masas de viñedos y enredaderas crecían sobre mantos de exhuberante vida vegetal. Privadas del vivificante calor del sol, no tenían color ni olor.

Fascinados por la maravillosa vista, de alguna forma dejaron de percatarse de los sonidos y movimientos que emanaban del bosque.

Sorpresivamente fueron despertados de su letargo al abrirse el denso follaje ante ellos y encontrarse confrontados ante una manifestación que sobrepasaba los límites de toda comprensión humana.

opera ad mastodons

Frente a ellos se encontraban criaturas prehistóricas de los períodos terciario y cuaternario. Una horda de gigantescos mastodontes. A su vez, ellos eran vigilados por un gigantesco humano de más de doce pies de altura.

El pastor gigante volteó y se dirigió a ellos de forma lenta y deliberada.

Desarmados y sin un lugar donde esconderse permanecieron paralizados mientras se acercaba a unos dos metros de donde ellos se encontraban.

Sin darse cuenta, pasó a un lado de ellos sus ojos inmóviles, siempre viendo hacia adelante.

El pastor había evolucionado en la oscuridad y sin luz natural, no tenía necesidad de la vista.

Su mundo era uno sin visión.

TRACK 5: MR. SLOW (Tony Mitchell) (Track 10 / 3:47)

Narración 6: Puente del Tiempo

Continuando su viaje alrededor de los límites del bosque, cruzaron un pequeño puente natural de piedra que los llevó atrás de una cascada hacia la entrada de un pequeño túnel.

Al principio, capaces de proseguir únicamente con sus manos y rodillas a la manera de los lagartos, el avance fue lento, pero a medida que el declive aumentaba, más y más agua corría de las fisuras del túnel, haciendo el piso húmedo y resbaladizo.

Ya sin control sobre su descenso, se encontraron rápidamente ganando velocidad a medida que se deslizaban cuesta abajo de forma alarmante. Un golpeteo constante les aguardaba a cada curva y resqucio mientras entraban y salían constantemente de su consciencia.

Acelerando fuera de control a través del laberinto de rápidos subterráneos, solo las entrañas de la tierra podían saber qué destino les aguardaba.

TRACK 6: NEVER IS A LONG, LONG TIME (Trevor Rabin) (Track 12 / 5:19)

Narración 7: Cuentos del Mar de Lidenbrook

a. Río de la Esperanza

Eventualmente se encontraron siendo expelidos con gran fuerza a un veloz río.

Exhaustos, se aferraron a maderos que pasaban.

Al apaciguarse lentamente las aguas, una calma llenó el aire y al ver a su alrededor se dieron cuenta que habían sido llevados a un vasto océano que se extendia -hasta donde el ojo alcanzaba- ante un horizonte acromático.opera ad lydenbrooksea

Bajo ellos y a cada lado habían enormes acantilados y gigantescos cabos, el pasiaje se iluminaba con la blancura seca de una naturaleza como de aurora boreal, mostrando el increíble fenómeno de la luz interminable.

Habían descubierto el Mar de Lidenbrook.

b. Cazador y Presa

Una marea natural, gobernada por la invisible luna los llevó a una playa dentro de una pequeña cueva.

Grandes pedazos de madera yacían esparcidos por doquier, bajo sus pies, los huesos de reptiles marítimos antediluvianos formaban una playa fósil.

Observando hacia el mar, alcanzaron a ver peces traslúcidos de una era ya pasada saltando en instantes muy alto sobre las olas antes de acariciar de nuevo la superficie y desaparecer bajo el suave manto del océano.

Arriba de esta maravillosa exhibición, para su asombro, una enorme criatura, un pterodáctilo, volaba en circulos decrecientes, como tirabuzón preparándose para asaltar a su presa.

Tras él, desde una hendidura en lo alto del acantilado, el más grande reptil alado del jurásico se preparaba a volar: el Quetzalcoatlus.

Con sus enormes alas que medían dos veces lo que su enorme cuerpo angular, despegó hacia su zona de batalla previamente determinada.

Presintiendo el peligro, el pterodáctilo volteó en medio de su vuelo para huir, pero la velocidad y ferocidad del ataque había pescado a la criatura completamente desprevenida.

Su papel como cazador se había convertido ahora en el de presa.

c. Pelea por la Vida

A medida que el Quetzalcoatlus inflingía herida tras herida sobre la desafortunada víctima, grandes gotas de sangre caían sobre el mar abajo, formando ondas circulares de oscuro carmesí antes de dispersarse rápidamente por las olas, prontas a destruir cualquier evidencia.

Al perder en su lucha por la vida, el pterodáctilo calló a merced del océano, donde minutos antes el pez que había cazado para alimentarse ahora revertía los papeles en el juego de la naturaleza.

Una vez que el Quetzalcoatlus regresó a su refugio en la pared del acantilado, el Mar de Lidenbrook no daba ni una sola pista del drama que acababa de presenciar.

TRACK 7: THE KILL (Track 14 / 5:23)

Narración 8: Historia Atemporal

Para conectarse con la ruta original documentada, los tres viajeros se percataron que debían cruzar el Mar de Lidenbrook.

Habiendo hecho una canoa, tal como lo habían hecho sus predecesores antes que ellos, levaron vela en dirección al Sur.

A medida que el aire se hacía más pesado, la superficie del agua se convirtió en una ventana a la evolución a través de la cual peces cubiertos de laca brillante podían ser vistos nadando entre pterychtis y diptéridos, éstos últimos, peces de doble aleta que hasta entonces se presumían extintos.

Con la playa fuera de la vista, se dejaron flotar en el Mar de Lidenbrook.

Con todo a su alrededor aparentemente suspendido en la historia atemporal, se preguntaban qué les deparaba el destino.

Cerraron los ojos al mismo tiempo y rezaron.

TRACK 8: STILL WATERS RUN DEEP (Justin Hayward) (Track 16 / 5:24)

Narración 9: Tiempo dentro del Tiempo

a. La Marea Baja

La marea baja terminó por dejarlos en una pequeña isla cubierta por gigantescos caparazones de tortuga. A lo lejos, fluía una delgada corriente de agua.

Era éste el golfo final entre ellos y el continente subterráneo.

La isla parecía tener vida propia: géisers de vapor caliente los forzaban a seguir a través de fisuras en la arena salada, creando fuentes calientes donde la tierra se había hundido formando pozos naturales.

Vieron con fascinación como los plumajes de vapor subían majestuosamente por los aires, creando pesadas nubes en las que cada gota tomaba los prismáticos colores del arcoiris.

Al tiempo que la tibia humedad del aire aliviava el dolor de sus punzantes moretones y heridas, los tres viajeros cayeron exhaustos en la tierra, donde durmieron.

Mientras dormían, soñaron con el mundo del que eran ya parte.

Un mundo dentro de un mundo. Tiempo dentro del tiempo. Un sueño dentro de los sueños.

b. La Tormenta Eléctrica

Fueron despertados por el sonido de una tormenta eléctrica.

Las olas habían destruído su embarcación y el mar era un torrente furioso corriendo a gran velocidad a lo largo del riachuelo que ahora tenía la apariencia de rápidos.

Cada uno se refugió dentro de uno de los caparazones gigantes, sus oportunidades de sobrevivir disminuían a cada segundo mientras enormes olas arremetían contra ellos y los sacudían a lo largo del río hacia un enorme agujero negro sobre la que caían angustiosas, alarmantes cantidades de agua.

Alrededor de ellos los relámpagos atacaban en todas direcciones, algunos convertidos en globos de fuego, los cuales, por razones inexplicables y más allá de su entendimiento, comenzaron a caer sobre los caparazones de tortuga a medida que caían violentamente y uno a uno en el agujero negro.

Después de caer por lo que pareció una eternidad, fueron aventados violentamente a una velocidad pasmosa hacia un túnel que apenas dejaba espacio entre el techo y los caparazones para sus cabezas.

Aunque estaban muchas leguas bajo la corteza terrestre, el túnel tras ellos estaba bañado en una cegadora luz blanca, ya que, a pesar de haber sido guiados y propulsados por la velocidad del agua, las esferas ígneas habían escogido la misma ruta.

La persecución continuaba mientras se preparaban para el recorrido de sus vidas.

TRACK 9: EL RECORRIDO DE SUS VIDAS (Katrina Leskanich) (Track 18 / 6:01)

Narración 10: Flotando

a. Globos de fuego

A medida que el túnel, finalmente llegaba a su fin, se encontraron a salvo dentro de los gigantescos caparazones de tortuga, flotando en el fondo de una enorme sima, mientras la razón les decía que su aterradora experiencia no había acabado todavía.

Tocando el aire fuera de la apertura que tan impropiamente los había expelido al final de su angustioso viaje, un potente rayo de luz buscaba en la caverna alrededor de ellos.

A medida que la luz se hacía más intensa, se dieron cuenta que sus perseguidores estaban también llegando al final de su viaje.

Se pusieron a esperar a los globos de fuego.

b. Cascadas de miedo

Con una serie de avisos ensordecedores, las esferas ígneas volaron dentro de la cavernosa sima como disparados por un gigantesco cañón.

Arremolinándose sobre sus víctimas, ejecutaron rápidos movimientos giratorios, mientras disparaban delgados rayos como lásers en todas direcciones.

Finalmente, mientras la intensidad de la luz crecía increiblemente, los globos de fuego explotaron, convirtiéndose en cascadas de flamas vivientes, inundando el vértice de la caverna con miles de minúsculas partículas luminosas antes de dejar a sus aterrorizadas presas humanas en la semioscuridad, iluminados por un pequeño haz de luz que se originaba muchas leguas directamente arriba de ellos.

TRACK 10: FLOODFLAMES (Track 20 / 2:00)

Narración 11: El Volcán

a. Lenguas de Fuego

opera ad etnaerupting Iban subiendo.

No a gran velocidad, pero el movimiento en ascenso era irrefutable.

La hirviente y burbujeante agua que los rodeaba, comenzó a solidificarse gradualmente, convirtiendose en una gruesa pasta de lava ardiente. Una neblina de calor, creada por vapores hirvientes, colgaba amenazadora sobre la superficie fundida.

A diferencia del durmiente cráter de Sneffels, donde habían comenzado su travesía, el vértice volcánico donde estaban ahora estaba activo.

El intenso calor, aliviado sólamente por el ahora increíblemente rápido ascenso, era insoportable. Una luz sepulcral penetró la galería vertical al mismo tiempo que unas lenguas de fuego danzaban a su alrededor.

La ausencia de lava hirviente confirmaba que no estaban en el cráter principal del volcán, sino en un conducto auxiliar paralelo.

Su continua aceleración en el ascenso crecía a una velocidad alarmante a medida que luchaban en el camino a través de hirvientes nubes de ceniza volcánica hacia la abertura de luz arriba, que corría a su vez a igual velocidad para alcanzarlos.

c. Las Montañas azules

Al alcanzar la ruidosa boca del vértice auxiliar, su velocidad descendió rápidamente y se encontraron flotando tranquilamente fuera de uno de tantos poros de la tierra que escupía las faldas de la montaña.opera ad etna

Numerosos ríos de lava corrían alrededor de ellos cual feroces serpientes buscando a su presa. Relativamente a salvo, pudieron observar la erupción principal disparando inmensas cantidades de lava fundida al aire.

A tres mil millas de su punto original de partida, enmedio del archipiélago oriental de mitológica remembranza, atizbaron maravillados -tal como lo habían hecho los viajeros doscientos años antes- las montañas azules de Calabria y el monte que los había expelido: el Etna.

Así terminó el regreso al centro de la tierra.

rickwakeman returntothecentreoftheearth
Créditos

Grabado entre Marzo y Diciembre de 1998
Música y Letras: Rick Wakeman
Historia: Rick Wakeman

Orquesta y Coros
Orquesta Sinfónica de Londres (London Symphony Orchestra), dirigida por David Snell
Coro de Cámara Inglés (English Chamber Choir), dirigido por Guy Protheroe

Voces Invitadas

Patrick Stewart (Narración)
Justin Hayward
Trevor Rabin
Ozzy Osbourne
Bonnie Tyler
Katrina Leskanich
Tony Mitchell

Los Músicos

Rick Wakeman – Teclados
Fraser Thorneycroft-Smith – Guitarra
Phil Williams – Bajo
Simon Hanson – Batería
Trevor Rabin – solo Guitarra “Never Is A Long, Long Time”

Figuras (arriba hacia abajo)

  1. Islandia: Mapa de Islandia y la península Snaeffellsnes enmarcada en rojo
  2. Península de Snaeffellsnes: Fotografía de la península de Snaeffellsnes
  3. Snaeffellsjökull: Fotografía de Snaeffellsjökull
  4. Las cavernas: Fotografía de cavernas (México)
  5. El rebaño: Fotografía de réplicas de mastodontes
  6. El Mar de Lidenbrook: Fotografía de aurora boreal
  7. La erupción: Fotografía del Monte Etna en erupción
  8. Las Montañas Azules: Fotografía del Monte Etna
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