Sin caer en la tentación



¡Hola a todos!

En esta ocasión seguiremos tratando un tema azaroso para nosotros aunque desde otra óptica: el manejo mediático de la industria musical y la masificación o “democratización” de la información contrapuesta con el ansia por sobresalir.

Henos aquí en un blog a punto de cumplir 4 años, de un programa de radio que ya cumplió 8 años con muy, pero
muy pocas canciones y/o bandas repetidas en sus programas, con presencia en el internet desde hace 7 años y con la fortuna de tener una nada despreciable audiencia (medida desde los indicadores propios que tiene Internet como Google Analytics y otros engines para obtener estadìsticas), pero que jamás se podría comparar a otros medios, que sin invalidarlos, los cuestionamos: Hemos tratado -en lo posible- de concentrarnos en la música y no en las noticias amarillistas de los músicos que las interpretan y, sin embargo, parece que siempre va a atraer más que una pseudo-artista se rape, a saber que una banda cuya calidad musical sea de normal a sobresaliente y con moderado éxito comercial se reúna para hacer otro disco.

En mi caso, el comportamiento fuera del estudio y de los conciertos de un músico es relevante aunque NO de mi incumbencia, no muero por enterarme. Me siento más admirador de la música que de las bandas, aunque en efecto tengo mis ídolos (Ian Anderson, por ejemplo o bien, para los más jóvenes, Steven Wilson, entre muchos otros en el rubro composición y otros más en el rubro de la ejecución: el mismo Anderson en la flauta, junto con Rampal y Kollar o Chris Squire, o bien Harris, Lee y Claypool en el bajo, entre muchos otros) y sí me gusta escucharles en entrevistas y que compartan sus puntos de vista sobre diversos temas, pero igual me molesta cuando la entrevista o conversación se desvía a temas que o bien el músico no domina o bien que sólo tratan de alimentar ese hambre incomprensible de llamar la atención hacia la nota amarilla.

Con enterarte día a día de lo que pasa con un músico. Podrás tener una revelación, pero la impresión inicial de una canción y el sentimiento que te produce en la gran mayoría de los casos se quedará ahí. Recuerdo todavía las lágrimas de un querido primo rompiendo sus LP’s de Elton John al enterarse de su preferencia sexual, cuando el músico la hizo pública. Francamente yo sigo disfrutando de Rocket Man igual.

Y lo acepto: en ocasiones, ciertas noticias son de impacto y mucho: la muerte de alguno de mis artistas favoritos o influyentes (fué trágico lo de Lennon y más por ser asesinato… el amarillismo y la forma ante todo) pero igual de tristes fueron los casos de Harrison. Barret o Pyle (con menos impacto mediático, aunque la pérdida si bien no iguales, de dimensiones parecidas), el caso de la detención de Townshend por revisar sitios de pedofilia para una investigación para su trabajo (fué lo que finalmente se manejó y quiero quedarme con esa visión: desconozco si cambiaría mi apreciación por su música o la de The Who, otros de mis favoritos) o la constante persecución a Charly García y sus locuras, que, por cierto, creo que han afectado negativamente al artista, aunque lo veo en un documental, no es lo que me mueve a buscar sitios de música, sino la música misma.

Pero, francamente, prefiero llenarme de cosas bastante más positivas: nuevos releases, nuevos alcances en la música, en géneros, en estudios alrededor de la misma, propiedades e historia, cómo llegamos a tal o cual género, las propiedades positivas de la escucha y apreciación. Pocas veces escuchamos de ellos. Comenzaremos a trabajar en ello y a publicarlo en este espacio.

Así como nos comprometimos a manejar más editoriales para ustedes, estamos estableciendo a partir de este post un compromiso con la dignidad de lo que más nos gusta: la música. De igual forma, con la dignidad de quienes son capaces de generarla y entusiasmarnos: las bandas y sus músicos y, finalmente con el evitar caer en esa trágica tentación de atraer hits baratos. Preferimos que quienes nos leen aprecien la seriedad (que no lo aburrido, ¡vaya: tenemos que divertirnos haciendo esto si nadie nos paga para ello y no ven ningún Google AdSense por ahì!) de lo que aquí tratamos de abrir hacia el mundo.

Preferimos tratar con respeto al artista y a su vida y concentrarnos más en el producto de esa interacción hombre-situación que es la música, sabiendo que tendremos una audiencia que si bien podrá ser no masiva en número, tendremos normalmente la certeza de que es un público interesado por lo que realmente queremos. Faltará quizá despertar el apetito por participar y discutir. Vamos bien, falta más. Espero que algunos o varios de ustedes reaccionen y comenten. Aquí seguiremos alejados del paparazzismo y concentrados en lo importante.

—————-
Listening to: The Field Mice – Five Moments
via FoxyTunes

and to: Cat Power – Willie
via FoxyTunes

Anuncios

3 comentarios en “Sin caer en la tentación

  1. Aunque estoy enteramente de acuerdo contigo, es imposible -creo- por naturaleza humana disociar las personas por sus capacidades y sus actitudes. No solo sucede en la música, puedo platicarte, por ejemplo, como en un sin número de veces he detenido una discusión futbolera (si, de esas estériles de por si) sobre quien fué mejor Pelé o Maradona porque mi interlocutor rápidamente me dice “de ese drogadicto ni me hables”. De repente se olvidó todo lo que ese zurdo maravilloso hizo con la pelota, opacado por esos desafortunados tropiezos que tuvo y quizás siga teniendo en su vida personal. Una pena, en efecto, pero así es.Por lo pronto, fieles a la causa, aunque corramos el riesgo de quedarnos solos.

    Me gusta

  2. I concur!Precisamente es lo que trato de explicar: que acepto que leo y busco y juzgo y no sé cómo actuaría con su música si uno de mis artistas consentidos transgediese algún umbral que sea moralmente inaceptable para mí. Pero creo, que en lo general, no andamos buscando esas noticias, buscamos qué va a haber de nuevo. ¡Vaya! prefiero meterme a NME, a ProgArchives, a Manticornio, a Billboard que a perezhilton.com…Seguiremos en esta incomprendida lucha.

    Me gusta

  3. Totalmente de acuerdo… estamos por la música!Sin embargo se admira más a una persona cuando, además de su música, coincidimos o nos parecen interesantes sus puntos de vista, como mencionan. Normalmente hay coherencia en ese sentido.Saludos, y que siga el proyecto por muchos años mas!

    Me gusta

Deja un comentario / Leave reply

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s