Meandering Mine: Neanderthal Nein

meanderingmine
Meandering Mine [DE]
Neanderthal Nein (2015.10.15) [debut]
Prod: Wolfgang Wiemer
Músicos/Musicians
  • Wolfgang Wiemer – guitarra + vox
  • Roman Suschko – bajo
  • Stefan Gonglach – teclados
  • Fabian Samhammer – batería
Tracks
  1. Deus Ex Machina (3:12)
  2. La Burst (1:19)
  3. Orpheus (6:01)
  4. 3Hz (1:52)
  5. Lindblum (6:32)
  6. Kanon (5:56)
  7. Nein (6:55)
  8. Trivial Thing (7:16)
  9. Espresso (0:53)
  10. Leer (11:12)
  11. Joker (4:12)
  12. Thomas (3:57)
  13. Bad Apple (9:30)

Tenía rato de que no se me movía el cerebro (y hablo más bien de que “físicamente se mueva dentro del cráneo”) hasta escuchar esta banda de Munich que lleva formada desde 2010. ¡Fabulosos! ¡Extraordinario álbum debut!

Hemos estado alabando el disco durante unas semanas (después de recibirlo de la banda) y ahí van los porqués:

Antes de comenzar: este álbum debe escucharse completo: búsquen una hora con 10 minutos en las que decidan escuchar el disco y eviten interrupciones.

Comencé a escuchar el disco -como casi siempre- con mente abierta y arrancando con tracks con más metal en su ADN que otra cosa, aunque los coros casí imperceptibles y los cambios de tiempo en Deus Ex Machina anunciaban algo “distinto” ¿progresivo? quizá.

La Burst (óiganlo, que quizá no escúchenlo) mostraba que la banda estaría experimentando: ¡Bien! con todo y que el experimento para casi todos será ruido.

Y llegaron los 6 minutos de Orpheus, que sin cambiar del todo la primera impresión ya tiene sonidos y motivos más interesantes: “Me quedo a escuchar el álbum” fué la decisión, después de los primeros tracks de introducción.

Acerté al seguir una simple y acústica 3Hz que no he podido hacer que salga de la cabeza y que daba la idea del juego en el que me había subido: una montaña rusa de sonidos y emociones que provoca la música de esta banda en este álbum.

Sigue en acústico Lindblum, más elaborada, llena de voces que suenan a tu alrededor. El imperceptible bajo lleva el track mientras escuchas redobles de batallones liderados por más voces, campanas, pasos, puertas y otros sonidos que afirman la experimentación de la banda y que curiosamente no necesariamente percibes por estar más atento a la música, que hace un fade para que el gong que da pie a Kanon te haga saltar un poco mientras sigues escuchando más y más sonidos de algo que raya en el New Age (y para los que leen New Age como algo peyorativo… escuchen antes), terminando lo que sería una trilogía “soft” en el álbum.

Dentro del continuo del disco (sí… no hay cortes por si no te has dado cuenta hasta hoy) entra ahora Nein, más “electrónico”, más movido, comenzamos a subir en la montaña rusa de sensaciones nuevamente, ahora entre voces elevadas, distorsiones, neoprog y lo que quieran añadir hasta llegar a un final oscuro, casi “doom” en el track.

Arranca, después de un corte pero como continuando el track anterior, Trivial Thing, con voces en off mientras la batería lidera a sonidos de guitarra y teclados alejados que van creciendo y desarrollando un track nuevamente de metal que atrás trae ritmos a-la-discipline… buen track que termina al comenzar la batería de Espresso, un puente a base de batería que conduce después de unos segundos al espectáculo:

Leer comienza con harmónicas de guitarra entre la voz de Wiemer mientras asoma el bajo hasta que aparece la batería de Samhammer y el track comienza a “elevarse”… hay que escuchar los arpegios silenciados de la guitarra, los teclados con sonidos de xilófono, batería y bajo en conjunto alrededor del minuto 3 (antes y después) el track sube y baja, enmudece (salvo la guitarra) enmedio de sonidos ambient y regresa con sonidos de agujas rasgando vinilos, mientras la batería está prácticamente 7 minutos del track llevando el ritmo sea con tambores, sea con platillos hasta que todo se silencia, entran los teclados de Gonglach para llevar a más experimentos de sonidos, voces, teclados y la prominencia y tremor del bajo de Suschko, que comienza a “jazzfunkear” unos segundos. El track pues está diseñado para exhibir a los 4 músicos coherentemente.

Unos segundos de voces “en off” entre ambos tracks, da pie a la extracción de sonidos, ritmos sincopados, jazz y experimentación que es Joker, un track anárquico que termina funcionando con todo y sonidos circenses, extraído de los teclados y que combinado con el resto de intervenciones de los músicos que lo hacen un track oscuro y continuado por Thomas, que reduce la ansiedad del track anterior y nos va preparando para el final a través del ambient de los teclados y sonidos de viento de una orquesta afinando y preparándose hasta el clímax, convirtiendo el track en un extenso puente para llegar al final:

Bad Apple, el track (¿más?) progresivo del álbum, que remata lo hecho por la banda en el álbum, notándose aún más lo que han logrado los músicos para ser una unidad.
Seguramente no será un álbum para todos, sobre todo, después de haberlo promovido con muchos amigos y pedir feedback: lo que sí es un hecho es que entre los “¡Rarísimo!”, “¿Qué género es?” siempre se escucha un “Son buenos” unánime.
¿Yo? Ya lo dije: es uno de los mejores álbumes que he escuchado en 2 años.
Por favor apoyen a las bandas: de serles posible, adquieran su material físico. Les dejamos algunas opciones:
Reseña del Ciro desde
Mazatlán, SIN, MX
Publicado originalmente en Medium
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Beardfish: +4626-COMFORTZONE

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Beardfish [SE]
+4626-COMFORTZONE (InsideOut) – 8th album
2015 [01.12]
[progressive]
Prod:
Beardfish
Site: 
beardfishband.com
Eval: 4.5/5
Art(e):
Jesse Loboda

Tracks

  1. The One Inside Part One – Noise In The Background (1:47)
  2. Hold On (7:47)
  3. Comfort Zone (9:34)
  4. Can You See Me Now? (3:43)
  5. King (5:43)
  6. The One Inside Part Two – My Companion Through Life (4:05)
  7. Daughter/Whore (5:22)
  8. If We Must Be Apart (A Love Story Continued) (15:34)
  9. Ode To The Rock’n’Roller (7:20)
  10. The One Inside Part Three – Relief (4:33)

Músicos/Musicians

  • Rikard Sjöblom – voz + teclados
  • David Zackrinsson  guitarras
  • Robert Hansen – bajo
  • Magnus Östgren – batería

Reseña/Review

Y sí, volvimos a las reseñas después de mucho, mucho tiempo.

Los suecos regresan, después de algunas experimentaciones con su octavo álbum haciendo que el 2015 inicie fenomenal… regresando a lo que hacían en The Sane Day o Sleeping In Traffic … ese revival que no copia y que utiliza elementos actuales para recordarnos al progresivo de los 70’s… en esta ocasión llegando hasta el metal de la época… al menos pincelando de vez en cuando con él.

Una introducción con voz en off todavía no deja saber qué es lo que va a pasar, debes dejar pasar casi dos minutos que generan la expectativa… mera introducción y literalmente un poco de Noise In The Background.

Hold On… riffazo antes de que entre el coro con el título y comience a desarrollarse el track, arpegios, seguimiento de toda la banda a la voz de Sjöblom en todo el estilo progresivo setentero… ¡Maravilloso!

Comfort Zone arranca con una eléctrica muy a los 70s, alguno dijo “Santanera” aunque no necesariamente… los teclados, sin embargo se encargan del primer cambio antes de escuchar la voz y vaya cómo se desarrolla el track: las conversaciones vocales generan un intermedio sensacional y termina en crescendo a base de teclados… buenísimo…

La cosa se pone un poco más pop (si es que puede decirse así) con Can You See Me Now? y su piano (y resto de teclados) donde la voz de Sjöblom destaca especialmente.

En King Hansen se hace presente ya sea sosteniendo acordes, siguiendo guitarras pesadas, casi haciendo metal (¡Gracias David Zackrisson!) o abriendose paso junto con la batería entre la voz de Sjöblom, con cambios a ritmos sincopados, de metal, de todo… está de lujo… buenísimo track.

La acústica de My Companion Through Life anuncia un track más tranquilo suave y relajado que se disfruta y hace cerrar los ojos…

Cuando puedan, escuchen juntas las tres partes de The One Inside… realmente hacen un track con su leit-motif sonoro… los tracks encajan en el álbum y suenan buenísimos juntos…

Todo se acelera con Daughter/Whore, más agresiva, más metálica y donde todos los músicos cooperan (oídos atentos en el cambio al minuto 2:05).

Los teclados anuncian a la cereza del pastel, entregada un par de tracks antes de finalizar: If We Must Be Apart tiene todos los elementos que la banda ha estado cocinando desde su inicio se manifiestan en los 15 minutos de este track, al tiempo pomposo, exagerado, pretencioso, lleno de cambios (el del minuto 2:30 lleva a sacar alguna que otra lágrima de felicidad auditiva), largo -y nada se dice en el mal sentido-  es todo lo que algunos pudieran llegar a odiar del progresivo y que aquí adoramos y reconocemos… #odienmemás ¡Buen trabajo!

Ode To The Rock’n’Roller más rock, menos progresiva, pintada por segundos de jazz quizá hasta sale del molde del disco por momentos, sigue siendo un buen track… al menos da pie al final del disco que -de nuevo- les recomiendo escuchar junto con las dos primeras partes de The One Inside.

Buen disco, buena banda, buen inicio de año.

Por favor, ayuda siempre a las bandas, adquiere su música antes de piratearla, atiende los conciertos, búscalos en sus sitios y adquiere su mercancía. Aunque parezca paradójico esto ayuda a que la música siga siendo arte y no ciencia mercadológica.

Steven Wilson: The Raven That Refused To Sing (and other stories)

 

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Cuando escuchas algo como lo que hace esta banda y te das cuenta de lo que logra hacer Steven Wilson, poco queda por decir. Sin embargo, el infográfico no hace justicia a este disco. La combinación de jazz, fusión, progresivo, rock y hasta algo de folk si lo quieres escuchar, te dice, nuevamente, que encasillar la música es un error y casi una estupidez. He leído reseñas sobre este disco y cuando algo le huele a progresivo a algunos críticos, parecería que con una sola escuchada les aterroriza y lo ven mal. Mi recomendación: escuchen el disco, escuchen lo que hacen los instrumentos: Beggs y Minneman en la sección rítmica a veces hasta desaparecen lo cual para este disco y banda es todo un halago: finura y perfección en la ejecución; escuchen los teclados: moogs, hammonds, pianos rhodes a cargo tanto de Wilson como de Holzman dando profundidad, por favor, escuchen la flauta de Theo Travis, sus solos de sax y el clarinete; escuchen los arreglos de cuerda y, sobre todo este fondo, las guitarras de Govan y Wilson… así como las voces y sus armonías.

Tendrá que suceder algo maravilloso para la música para que este álbum deje de ser el mejor de este año y me atrevo a decirlo saliendo el disco apenas en Febrero.

(Por cierto, me refiero a algo maravilloso para la música como arte, no como industria: esos esfuerzos los escuchamos todos los días en radio, TV y -sobre todo- ¡Los vemos en los periódicos!: todo un desastre).

Anathema: Weather Systems

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Milagres: Glowing Mouth

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Milagres
Glowing Mouth (Kill Rock Stars)
2011 [09.13]
[rock]
Site: http://milagresmusic.com
Eval: 4.5/5
Art(e): 

Tracks

  1. Halfway (3:54)
  2. Here To Stay (3:09)
  3. Glowing Mouth (6:28)
  4. Gentle Beast (3:56)
  5. Lost In The Dark (3:21)
  6. Fright Of Thee (3:08)
  7. Moon On The Sea’s Gate (4:06)
  8. Gone (3:09)
  9. For Disposal (4:47)
  10. To Be Imagined (4:05)
  11. Doubted (4:15)
Músicos/Musicians
  • Kyle Wilson – voz
  • Fraser McCulloch – bajo + voz
  • Eric Schwortz – guitarra + percusión + voz
  • Steven Leventhal – batería
  • Chris Brazee – teclados
Reseña/Review

Bastaron unos segundos de “Glowing Mouth” en emusic para rendirme a Milagres, banda de Brooklyn que ha estado trabajando desde 2006 y cinco años después entregan un álbum que ya quisiera cualquier banda establecida. Fue casi a la semana de salir que lo descubrí, compré el disco en línea y el sello Kill Rock Stars se apiadó de mi angustia con el download del disco en mp3… (¡Gracias!)

Con una diversidad impactante que va desde algo de psicodelia, algo de pop, realmente la sensación que te deja la banda, a pesar de la suavidad y lentitud de algunos tracks es que estás frente a una bandota de rock, porque es ese sentimiento de experimentar, de mezclar, de arreglar y atreverse lo que agradeces de la banda y lo que tendemos a llamar en el programa simple y llanamente rock, mucho ayudados por la voz de Wilson, llena de falsetes, quizá hasta abusando de ellos pero al mismo tiempo convirtiéndolos en un nuevo “efecto” como el que podría tener una guitarra para su instrumento, todo está en su lugar correcto.

Halfway y su arranque a base de teclados y voz en falsete a la que poco a poco y detrás de los sintetizadores se agrega la percusión, la guitarra y un bajo imperceptible… fué lo que ya me indicó que la selección y adquisición había valido la pena. Quizá el álbum que más me haya llamado la atención en un año donde salieron The King Of Limbs que tengo ya transparente de tocarlo y tocarlo, el Hardcore Will Never Die…, el Take Care al cubo y mucha más excelente música. Quizá fué volver a experimentar algo que tenía rato de no escuchar (misma cosa sucedió, pero con otra medida con el Skying de The Horrors o con el 2 de Black Country Communion).

Here To Stay, más light, más rápida, más pop hace el trabajo correcto para que puedas apreciar entre una excelente Halfway y EL track del disco: Glowing Mouth: lento, largo, construído -no tocado- a base de sintetizadores y la voz de Wilson que no puedes sacarte de la médula espinal, coros y lo etéreo que envuelve… Si solo escuchas un track -y no te lo recomiendo: escúchalo todo- es éste al que debes darle la oportunidad.

Gentle Beast, con un mood más “sofisticado”, también lento y -nuevamente- basado mucho en sonidos de sintetizadores

Con Lost In The Dark, los de Brooklyn parecen reencarnar una versión americana de Doves, ojo a las percusiones y a la batería que hacen un trabajo sencillo llenando un track que tiende (no lo es) a himno con un beat simplísimo… como muchas veces esperamos que sea.

El ataque suave a la guitarra, el pandero, y esa cierta lentitud que aparece en Fright Of Thee, donde la voz nuevamente muestra una versatilidad que te hace sentir que eres mudo, es apabullante… una excelente muestra de lo que hace Milagres, de las que tienen que estar entre las recomendadas… lo que es difícil en este disco.

Los arpegios “simples” con los que arranca Moon On The Sea’s Gate, donde parecería en el primer medio minuto que vas a escuchar con el fondo de pop el acento francés de Jacques Cousteau (exageré, sí… es lo bueno de ser el que escribe), se transforman en un track entre misterioso, quizá hasta melancólico, que sigue dando buenos resultados al conjunto del disco completo… noten las voces graves en algunos pasajes.

Gone regresa con un sentimiento más ligero, más iluminado, con las voces más agudas, que sin embargo le pueden faltar gotas de alegría ya que tiende a lo “hímnico”: los arreglos alrededor del track (ojo con la batería), terminan entregando una especie de pausa dentro del disco (de nuevo, ya quisieran lo que parece una pausa varias bandas y performers que andan por ahí preocupándose más por el look y la imposición de modas) que parecería extenderse un poco en For Disposal: pausada y adormecedora por momentos (nada dicho en tono negativo).

To Be Imagined se vuelve un poco más etérea (por la voz) y al mismo tiempo más angustiante (la batería parecería un reloj que te está midiendo el tiempo y te tiene a punto de despertar). Con pianos, aplausos y una guitarra un poco más sucia la banda genera otro acierto.

Y el disco termina con un track que parece haber salido del cerebro de Guy Garvey & Co. (hasta la voz se asemeja en momentos): Doubted, a base de notas de piano despreocupadas que van formando otro buen track con todo y arreglos de cuerdas por detrás: atención después de la mitad del track, cuando arrancan los platillos.

Quién iba a decir que de Brooklyn saliera una banda a la altura creativa de dos consentidos: Elbow y Doves, pueden agregar más a la lista, pero no las comparen (altura creativa no significa que suenen igual, significa quizá que la sensación que su arte te genera pueda ser similar), cada banda hace lo suyo y lo que te dejan es lo importante.

Disco recomendado.

Radiohead: The King Of Limbs

Radiohead
The King Of Limbs (Independiente: XL Recordings, tdb Records)
2011 [downloadable 02.18/touchable 03.28]
[rock]
Prod
: Nigel Godrich
Site: http://radiohead.com http://www.thekingoflimbs.com/
Eval: 4.5/5
Art(e): Stanley Donwood

Tracks

  1. Bloom (5:14)
  2. Morning Mr. Magpie (4:40)
  3. Little By Little (4:27)
  4. Feral (3:12)
  5. Lotus Flower (5:00)
  6. Codex (4:46)
  7. Give Up The Ghost (4:50)
  8. Separator (5:21)

Músicos/Musicians

  • Thom Yorke – voz + guitarras + teclados
  • Jonny Greenwood – guitarras + teclados
  • Ed O’Brien – guitarras
  • Colin Greenwood – bajo + programación + teclados
  • Philip Selway – batería

con/with

  • Noel Langley – flugelhorn (1,6)
  • Yazz Ahmed – flugelhorn (1,6)
  • The London Telefilmonic Orchestra (6)

Reseña/Review

Lo escuché varias veces, me esperé a tenerlo en formato manoseable para escucharlo en el estéreo lo mejor que pudiese: valió la pena.

Aunque tiene algunas estadísticas no muy promisorias: Desde The Bends este es el primer álbum que no llega a #1 en las listas (no lo ha hecho en ningún país) y el que tiene un menor puesto en las listas desde Pablo Honey. Lo único que me preocuparía es que esto le de alguna señal a la banda, que hasta ahora ha hecho caso omiso de este tipo de información: claro ha estado en los número 1 por mucho tiempo. Y con todo tipo de críticas al álbum (positivas y negativas) la banda sigue dando de qué hablar. ¿Lo bueno? A mí me gustó el álbum y es quizá el álbum que me volvió a regalar la sensación de ansiar la salida del trabajo de una banda… ¡Y lo disfruté, por más cosas extrañas que digan de la banda y de su música!

El álbum extiende lo generado en el In Rainbows, aunque de forma más etérea (y quizá hasta un poco más oscura y menos alegre o suave que en el anterior trabajo) con sus escasos 8 tracks que te dejan pidiendo por más (que saldrán en forma de EP’s seguramente, visiten el sitio del álbum: ya están Supercollider y The Butcher para quienes adquirieron a través del sitio) y es un álbum que seguramente agradará a fans y puede ser un descubrimiento para primerizos.

Bloom arranca el disco, con los ritmos aparentemente sincopados y donde los tambores parecen francamente programados (cuando la programación se nota por todos lados) y que a pesar de los flugelhorns que le dan una belleza a esa parte del track donde aparecen, puede no ser el comienzo esperado, lento, pausado pero definitivamente es Radiohead al mando.

Le da una introducción a la mucho más movida Morning Mr. Magpie, buenísima, la voz de Yorke convertida en un instrumento más -y el más reconocido- de la banda, entre gemidos, suspiros y angustias enmedio de un bajo increíble del Greenwood (Colin, el bajista, por supuesto) y con los punteos de las guitarras aderezados por los golpeteos de las batacas es una de los tracks que más he repetido. Lo toco y lo toco y no me canso.

Little By Little, de nuevo con el bajo en papel preponderante, pero aquí con una percusión que llena todos los espacios que la habitación donde estés te dejen (o para fines prácticos, lo que puedan llenar los diminutos earphones de tu ipod…) , mientras entra la voz en agudo de Yorke con las guitarras atrás haciendo de las suyas (cómo suenan bien y compenetradas las guitarras a lo largo del track, pónganles toda la atencion, cada una haciendo alguna travesura), se convierte en otro obligado del disco.

La velocidad del beat continúa en Feral, extrañísima, más sincopada, procesada, angustiosa que te mantiene al borde esperando cuándo comenzará la voz de Yorke a alentar todo como es su costumbre… pero no… el track sigue y sigue en el mismo beat entrecortado y mucho muy electrónico.

Con el cerebro todavía procesando entra lento pero contundente el bajo, las palmas, los sintetizadores sonidos y ruiditos por todos lados de Lotus Flower que Yorke había bosquejado desde el anterior trabajo solista, pero que con la banda adquiere otro nivel. Bajo y voz con ecos  llenan este track de alma propia y no se puede ya disasociar del vídeo con Yorke bailando en blanco y negro. Batería y demás sonidos son la cortina sonora que adorna el track. ¡Fabuloso!

Los sonidos de piano y la voz rasposa del inicio abren Codex, un track suave, lento, cadencioso, como lo han hecho antes. Atención a los alientos (flugelhorns) cuando entran mientras Yorke los sigue (¿O son los alientos los que tratan de seguir a Yorke?).

Nuevamente ruidos y sonidos varios inician otro increíble track: Give Up The Ghost, que enmedio de pajaritos, arranca con una voz aguda (que será parte del background musical a lo largo del track) que luego será acompañada por una guitarra acústica, mientras Yorke entra con su voz con ecos… y luego sonidos como de trompetas… Sería un atrevimiento decir que es mi track preferido… pero lo pondré un par de veces más antes de continuar.

¡Listo! El disco no puede acabar mejor: Separator tiene de todo comenzando por la batería que nuevamente parecería que está programada… pero es Selway con un timing impresionante (es un metrónomo). Noten, nuevamente el bajo, más refinado en esta ocasión: un track donde la banda hace más y de manera más orgánica y natural quizá que en el resto del disco. Escuchen, por ejemplo las guitarras que arrancan a la mitad del track y se van apoderando de parte del escenario, sin opacar el resto de lo que sucede.

No puedo asegurarlo, debemos respetar todas las ideas y diversidad de lo que se escribe afuera si esperamos el mismo tratamiento aquí, pero quien no disfruta este disco parecería ser que dejó atrás la capacidad de seguir a una banda, esperar su material y saber emocionarse, pero sobre todo disfrutar un álbum expresamente hecho para ello, corto, directo y al cerebelo. ¡Gracias para los de Oxford!

Elbow: Build A Rocket Boys!

Elbow
Build A Rocket Boys! (Fiction/Universal)
2011 [03.07]
[rock]
Prod: Craig Potter
Site: http://www.elbow.co.uk
Tracks: http://buildarocketboys.com/
Eval: 4/5
Art(e): Oliver East

Tracks

  1. The Birds (8:03)
  2. Lippy Kids (6:06)
  3. With Love (4:12)
  4. Neat Little Rows (5:39)
  5. Jesus Is A Rochdale Girl (3:18)
  6. The Night Will Always Win (4:24)
  7. High Ideals (5:39)
  8. The River (2:51)
  9. Open Arms (4:53)
  10. The Birds (Reprise) (1:31)
  11. Dear Friends (5:01)

Músicos/Musicians

  • Guy Garvey – voz, arreglos
  • Mark Potter – guitarras
  • Craig Potter – teclados
  • Pete Turner – bajo
  • Richard Jupp – batería

con/with

  • John Moseley – voz (10)
  • The Hallé Youth Choir – voz (coros) (2-3, 8-11)
  • Margit Van Der Zwan – cello (1,7,9)
  • Adrianne Wininsky – cello (1,9)
  • Stella Page – violín + viola (7)
  • Bob Marsh – trompeta & flugelhorn (7,11)

Reseña/Review

Elbow ha sido una banda -para muchos- difícil de seguir. Alguien alguna vez me dijo que cada disco le gustaba menos que el anterior. Yo, por mi parte me mantuve fiel, reconociendo que no había momentos brillantes en algunos discos, pero -para mí- ha sido una banda pegajosa y tanto que quizá es de la única de la cual tenga tantos EP’s, track de eventos y demás. Me faltará si acaso parafernalia como tazas y camisetas oficiales de la banda.

Dicho esto, es como deben leer la reseña y quizá por lo mismo no agregué medio punto más a la evaluación.

Desde The Seldom Seen Kid con la que ganaron finalmente un Mercury Prize, la banda dejó de estar a la sombra de otras como sus contemporáneaos Doves y surgir por sí misma ya sin comparaciones de los medios (a mí nunca me pareció mejor una banda que otra y disfruto a ambas). Y ha encontrado un camino que esperemos logre evolucionar o cambiar. Este quinto disco es una evolución quizá no muy perceptible y me ha gustado igual o más que el anterior.

Ya había escuchado y visto el vídeo de Neat Little Roads con el sonido clásico de la banda con un bajo intenso, sencillo pero intenso y la percusión que tiene su propia marca. Me gustó, pero creí que, como en otras ocasiones no habría muchas más igual de pegajosas…

… La sorpresa de arrancar con The Birds fué grata, terminó gustándome más y será otro clásico de la banda en mi memoria: el bajo te hace vibrar todas las fibras mientras las batacas están haciendo sus ruiditos pegando por todos lados y la voz de Garvey, inconfundible con todo y su forma de vocalizar te envuelven y arropan. Excelente el cambio cuando el track se llena de sonidos sintéticos que luego dan paso a la parte sinfónica del track que se percibe desde antes con los escondidos y profundos sonidos de cello. Excelente track…

Lippy Kids se antoja mucho más suave después de la pomposidad de The Birds, sin embargo va creciendo a base de coros (Build A Rocket Boys!) y suaves teclados, no por suave menos recomendable… y ayuda al balance del álbum.

Con el sonido acústico del piano por delante, With Love con coros, palmas, el bajo y el teclado sempiterno y agudo atrás de fondo hacen de este track otro de esos que se te pegan a los oídos como mosquitos… y con más alegría que el anterior, preparándote para el single, Neat Little Rows ese track que suena más poderoso, más contundente sobre todo en los pasajes del coro donde el piano eléctrico toma el escenario para sí y que es el que le da apellido de rock a la banda. Noten de cualquier forma la sección rítmica (el bajo sobre todo) cómo protagoniza sin estar al frente. Excelente trabajo de la banda.

… sigue una guitarra acústica y la voz más grave de Garvey en Jesus Is a Rochdale Girl otro track tranquilo, bueno que comienza poco a poco a llenarse de sonidos mientras el tom lleva un ritmo que sólo por la suavidad por que se toca parece más lento de lo que es y marca la pauta casi imperceptiblemente.

El mood se alenta más, bajando quizá demasiado el buen ritmo que traía el disco entre sus altibajos, con The Night Will Always Win, que sin ser un track malo, arrastra demasiado al álbum a algo que no es melancólico, no es triste necesariamente, son recuerdos con el crudo lenguaje que usa la banda siempre.

Las cosas mejoran sustancialmente con las trompetas y las guitarras de  High Ideals con sus armónicas y el sonido de la batería que empuja constantemente el track apoyado por el bajo mientras teclados y guitarras dan sus gritos por acá y por allá junto con los alientos (trompetas y flugelhorn) y cuerdas, otro track con la firma definitiva de la banda y que da un buen resultado, aunque para algunos pueda sonar algo pretencioso por lo sinfónico de su sonido. Lo disfruté muchísimo.

The River sí se siente melancólico y sin embargo, se entrega en un momento en el álbum en donde funciona, casi basado en piano y la voz de Garvey es un acierto que vale la pena con todo y su tono.

Sigue Open Arms que nuevamente a base de coros le mete ánimo y algo de alegría al álbum en otro buen track que por el mencionado coro se siente de alguna forma u otra más sinfónico, se “siente” un inexistente eco, pero deben ponerle atención a lo que hace la banda durante todo el track, atrás sin protagonismos, y entregando un sonido que aunque -por Garvey y su voz- suena a elbow, se percibe distinto, quizá evolucionado, quizá nada más arreglado de otra forma.

Un pequeño puente con The Birds ahora en coros y con otra voz (a capella comletamente) da pie al cierre que se da con Dear Friends que quizá debió ser un poco más energética, sin embargo es un arrullo de britpop que en su parte final te hace hasta flotar y que cierra de manera  razonable a un buen disco.

El disco no necesariamente será completamente radiable, hay cosas que pueden no ser energéticas, que suenan intimistas, en donde Garvey parece tomar parte del control con algunos arreglos y el uso de los coros, pero es un disco que vale la pena tener (en mi caso, se acumularán al resto de los de la banda y sus EP’s y rarezas). Si en algún momento, la banda dejó de sorprender como lo hizo con el tremendo Asleep In The Back, se ha recuperado con The Seldom Seen Kid y podría para algunos como yo, estar excediendo ese momento con este disco. Esperemos que no se abuse de la fórmula encontrada…