Concierto en Chipinque (Fonka Tonka y Ventilander)

Este jueves 7 de Julio en la meseta en Chipinque en Monterrey, MX

Fonka Tonka y Ventilander

Recaudando fondos para la conservación del parque Chipinque

Degustación de vinos y quesos

Cooperación para la conservación: $80.00

Preventa en Parque Ecológico Chipinque 81.8303.5719
Preventa en La Castellana 81.8400.5331

¡No te lo pierdas y haz conciencia!

La Barranca y Circulos de Nada en concierto 10 aniversario

El Viernes 24 de Julio estaràn en el Café Iguana dos bandotas:

Círculos De Nada (23:00 hrs)
La Barranca (00:00 hrs)

Abren puertas a las 21:00 hrs

Cover $120.00

NO te lo pierdas!!!

Summer Rock Fest 2005 Monterrey

Lots of bands from Monterrey and Mexico, including:
Varias bandas de Monterrey y México, incluyendo:

  • Cabrito Vudú
  • Cartel de Santa
  • Genitallica
  • Bamboo
  • Mendoza
  • Pura Vida
  • D´Qva
  • Cokodriloz
  • Marmota Foo
  • Jesus War
  • Mondai

Arena Monterrey, ViernesFriday Jun 24, 2005 17:00 hrs

Balcón: $80.00 (pesos)
General: $100.00 (pesos)
Cancha: $120.00 (pesos)

Reseña de Concierto de Porcupine Tree

Lo prometido es deuda (y en español!)

Porcupine Tree
Deadwing Tour
Somerville Theater, Cambridge, MA
18 de mayo 2004

Desde muy temprano ese dia tenia la urgencia de poder escuchar más el último disco de esta banda. Lo había comprado apenas una semana antes y aunque ya le había dado algunas tocadas, no me sentía lo suficientemente familiarizado con los nuevos temas para poderlos saborear mejor a la hora del concierto.
Si, me gustó mucho Deadwing, creo que más que el In Absentia pero reconozco que el juicio es demasiado prematuro. Afirmar esto ya de por sí es mucho ya que he dicho muchas veces a mis amigos y en nuestro programa de radio que In Absentia fue mi disco favorito del 2002, una año donde por cierto hubo mucha buena música.

Despues de un dia muy ajetreado, a eso de las 6 de la tarde ya estaba esperando que Jesse (tuve la suerte de que mi mejor amigo vive en Boston) pasara por mi para irnos al concierto. Llegamos al lugar media hora antes del inicio. El Somerville Theater es un lugar pequeño, de hecho un cine, donde con cierta frecuencia se hacen conciertos; aunque las paredes del lugar no ocultan el paso de los años, la distribución era muy buena y el tamaño adecuado (quizás con una capacidad máxima de 700 personas).

A las 8 en punto se apagaron las luces y salieron tres individuos al escenario: un baterista, un bajista y un xilofonista. Alineación extraña no? De inmediato y sin identificarse se embarcaron en un viaje sónico donde parecía increible creer que alguien pudiera arrancar tantos y tan diversos sonidos de un instrumento –ya de por si extraño- percusivo.

Después de una asociación de ideas, supuse que eran Tunnels, una banda de fusión del área de Nueva Inglaterra (tengo varios de sus discos). Los músicos siguieron tocando sin presentarse hasta que algún aturdido de la audiencia gritó “¿Quienes son?”. Aunque nunca se presentaron como tal, sí, eran Tunnels. Excelente despliegue de virtuosismo, por cierto.

Pero el plato fuerte vendría una hora más tarde. Viene un reacomodo del escenario y es de llamar la atención la gran variedad de guitarras que colocan en la parte trasera del mismo. Las luces se apagaron y empezaron los acordes de Deadwing. Por fin se me hacía ver en el escenario a uno de mis héroes musicales de los últimos tiempos: el buen Steve Wilson acompañado del resto de la banda (Gavin Harrison en la batería, Richard Barbieri en los teclados, Colin Edwin en el bajo y como invitado especial doblando en la guitarra John Wesley). La verdad me llenó de emoción ver la figura de una persona delgada, con el cabello muy lacio al hombro, no muy alto, con vestimenta de estudiante de universidad y con unas pequeñas gafas empuñando su guitarra como si de eso dependiera su vida y acariciando el micrófono con suaves melodías que a veces parecían demasiado dulces para la fuerza de la música. La presencia escénica de Steve es fuerte y acentuada a pesar las características descritas arriba: mira al público fijamente, sigue frenéticamente el ritmo con la cabeza y cuando hay que lucir el sonido de la guitarra vaya que lo hace. Como era de esperarse, constantemente cambia de guitarras y se puede observa una persona de su equipo que todo el tiempo se la pasa atrás, agazapada, cambiándole cuerdas y afinando las mismas.

El juego de luces es discreto pero suficiente, con videos proyectados en una pantalla gigantesca colocada a espaldas de los músicos. Los videos eran acordes al concepto cinemático de su nuevo disco: una película imaginaria que toca los aspectos obscuros de la naturaleza humana.
Uno a uno fueron desgranando los ensueños (¿o sueños?) de su último disco, tocado casi completo a excepción de un par de canciones. “Never stop the car on a drive in the dark” susurra Steve al micrófono dando inicio a lo que para mi fue el punto más alto de la noche: Arriving Somewhere, But Not Here. Más de doce minutos de belleza, con un interludio instrumental donde los porcs se aventuran a sonar más a una banda de metal (¿Tool?) que, si bien a sus más acérrimos seguidores no les ha gustado, funciona a la perfección con la temática de la canción. “La historia de esta canción es sobre una persona que tenía planes para su vida pero termina en otro lado muy diferente al que tenía pensado; es parte de un guión en el que he estado trabajando” comentó.

El resto del concierto se fijó en material de Stupid Dream, Lightbulb Sun y una de Up The Downstair, que por cierto, de este último disco se comentó que pronto sería remasterizado y regrabado en algunos aspectos (como añadir percusiones reales).

La maravilla es que además de tener un sonido impecable, los Porcs se caracterizan por añadir arreglos nuevos y frescos a sus canciones, contrario a la mayoría de las bandas que tocan sus canciones tal cual aparecen en sus discos de estudio. Una versión extendida de Even Less y un bridge instrumental/acústico en la parte central Trains son apemas dos ejemplos que puedo citar de esto. Durante el concierto, Steve agradeció a la audiencia por haber optado por ir al concierto y no al estreno de la tercera parte de la saga de Star Wars (ese era el dia de “la revancha de los sith”, recuerdan?), a lo que, aquel mismo tio que le preguntó a Tunnels quienes eran, ahora grito “que se vaya a la mi… starwars”.
Despues de más de dos horas de música, las luces del lugar se encendieron dando fin a uno de los conciertos más emotivos que he tenido oportunidad de presenciar.

Deadwing

Gosh!

Jesus flied to Boston to see the Porcs and Doves (he missed Mercury Rev… no big deal) in Boston. I asked him to bring the special edition of Deadwing, and my pal, my buddy, my BROTHER! did it.

It’s awesome… the cristal crisp sound on 5.1 ch. is astounding. The best? The whole thing. I think it would become our choice for album of the year. Expect a review from Jesus (whenever he gets alive) in the next days.

Stay cool…..

Wakeman concert!

Geez, it’s taken me a few days to talk about the Wakeman/Asia concert.

Asia was fine…but Wakeman…unbelievable! Uncle Ricky’s shape is as good now as it was back in the 70’s. His show was based around his first three solo albums (his best, of course!) and a Yes encore.

He promises to come back next year with a project called Symphonic Rock which includes his band and a 40 piece orchestra. From now on, I am counting the days until that happens.

Chuy

Buenas Noches…¿Todo bien? (Placebo en Monterrey)

These were the first words we heard from Stefan Olsdal at the concert we´ve just returning from: Placebo@Monterrey. It was their last Mexican concert after Mexico City and Guadalajara. Later they flew to Brazil to continue their South American tour.
It was a crowded concert, almost full at the Fundidora Theater. Monterrey was receptive. The band with an impressive presence. Just them, the lights and a crowd devoted to the band… just that.
We assisted to an EXCELENT rock concert at the purest: drums, bass and guitars (lots of them, taking the most of the sound of each one) some keyboards and a lot, lot of energy. And of course, the other instrument: Brian Molko´s voice. Hopefully, due to the great ambient among everyone, we could have the band back in the City.

Fueron las primeras palabras de Stefan Olsdal en el concierto del que estamos regresando: Placebo en nuestra ciudad, como su último concierto en el país (Cd. de México, Guadalajara y aquí) antes de salir a Brasil a continuar su gira por Sudamérica.

Un buen porcentaje del auditorio en Fundidora lleno. Monterrey respondiendo. La banda con una presencia impresionante. Solo ellos, juegos de luces y el público rendido ante la banda… nada más.

Presenciamos un e-x-c-e-l-e-n-t-e concierto de rock en su más pura expresión: batería, bajo y guitarras, muchas guitarras (aprovechando el sonido de cada una de ellas) teclados para el ambiente y, eso sí, mucha, pero mucha energía en el otro instrumento importante de la banda: la voz de Brian Molko . Enhorabuena. creo que el resultado fue tal que podremos tener a Placebo de nuevo en la ciudad.
Reportaremos más de ser posible con más tiempo.