Steven Wilson: The Raven That Refused To Sing (and other stories)

 

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Cuando escuchas algo como lo que hace esta banda y te das cuenta de lo que logra hacer Steven Wilson, poco queda por decir. Sin embargo, el infográfico no hace justicia a este disco. La combinación de jazz, fusión, progresivo, rock y hasta algo de folk si lo quieres escuchar, te dice, nuevamente, que encasillar la música es un error y casi una estupidez. He leído reseñas sobre este disco y cuando algo le huele a progresivo a algunos críticos, parecería que con una sola escuchada les aterroriza y lo ven mal. Mi recomendación: escuchen el disco, escuchen lo que hacen los instrumentos: Beggs y Minneman en la sección rítmica a veces hasta desaparecen lo cual para este disco y banda es todo un halago: finura y perfección en la ejecución; escuchen los teclados: moogs, hammonds, pianos rhodes a cargo tanto de Wilson como de Holzman dando profundidad, por favor, escuchen la flauta de Theo Travis, sus solos de sax y el clarinete; escuchen los arreglos de cuerda y, sobre todo este fondo, las guitarras de Govan y Wilson… así como las voces y sus armonías.

Tendrá que suceder algo maravilloso para la música para que este álbum deje de ser el mejor de este año y me atrevo a decirlo saliendo el disco apenas en Febrero.

(Por cierto, me refiero a algo maravilloso para la música como arte, no como industria: esos esfuerzos los escuchamos todos los días en radio, TV y -sobre todo- ¡Los vemos en los periódicos!: todo un desastre).

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Anathema: Weather Systems

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Radiohead: The King Of Limbs

Radiohead
The King Of Limbs (Independiente: XL Recordings, tdb Records)
2011 [downloadable 02.18/touchable 03.28]
[rock]
Prod
: Nigel Godrich
Site: http://radiohead.com http://www.thekingoflimbs.com/
Eval: 4.5/5
Art(e): Stanley Donwood

Tracks

  1. Bloom (5:14)
  2. Morning Mr. Magpie (4:40)
  3. Little By Little (4:27)
  4. Feral (3:12)
  5. Lotus Flower (5:00)
  6. Codex (4:46)
  7. Give Up The Ghost (4:50)
  8. Separator (5:21)

Músicos/Musicians

  • Thom Yorke – voz + guitarras + teclados
  • Jonny Greenwood – guitarras + teclados
  • Ed O’Brien – guitarras
  • Colin Greenwood – bajo + programación + teclados
  • Philip Selway – batería

con/with

  • Noel Langley – flugelhorn (1,6)
  • Yazz Ahmed – flugelhorn (1,6)
  • The London Telefilmonic Orchestra (6)

Reseña/Review

Lo escuché varias veces, me esperé a tenerlo en formato manoseable para escucharlo en el estéreo lo mejor que pudiese: valió la pena.

Aunque tiene algunas estadísticas no muy promisorias: Desde The Bends este es el primer álbum que no llega a #1 en las listas (no lo ha hecho en ningún país) y el que tiene un menor puesto en las listas desde Pablo Honey. Lo único que me preocuparía es que esto le de alguna señal a la banda, que hasta ahora ha hecho caso omiso de este tipo de información: claro ha estado en los número 1 por mucho tiempo. Y con todo tipo de críticas al álbum (positivas y negativas) la banda sigue dando de qué hablar. ¿Lo bueno? A mí me gustó el álbum y es quizá el álbum que me volvió a regalar la sensación de ansiar la salida del trabajo de una banda… ¡Y lo disfruté, por más cosas extrañas que digan de la banda y de su música!

El álbum extiende lo generado en el In Rainbows, aunque de forma más etérea (y quizá hasta un poco más oscura y menos alegre o suave que en el anterior trabajo) con sus escasos 8 tracks que te dejan pidiendo por más (que saldrán en forma de EP’s seguramente, visiten el sitio del álbum: ya están Supercollider y The Butcher para quienes adquirieron a través del sitio) y es un álbum que seguramente agradará a fans y puede ser un descubrimiento para primerizos.

Bloom arranca el disco, con los ritmos aparentemente sincopados y donde los tambores parecen francamente programados (cuando la programación se nota por todos lados) y que a pesar de los flugelhorns que le dan una belleza a esa parte del track donde aparecen, puede no ser el comienzo esperado, lento, pausado pero definitivamente es Radiohead al mando.

Le da una introducción a la mucho más movida Morning Mr. Magpie, buenísima, la voz de Yorke convertida en un instrumento más -y el más reconocido- de la banda, entre gemidos, suspiros y angustias enmedio de un bajo increíble del Greenwood (Colin, el bajista, por supuesto) y con los punteos de las guitarras aderezados por los golpeteos de las batacas es una de los tracks que más he repetido. Lo toco y lo toco y no me canso.

Little By Little, de nuevo con el bajo en papel preponderante, pero aquí con una percusión que llena todos los espacios que la habitación donde estés te dejen (o para fines prácticos, lo que puedan llenar los diminutos earphones de tu ipod…) , mientras entra la voz en agudo de Yorke con las guitarras atrás haciendo de las suyas (cómo suenan bien y compenetradas las guitarras a lo largo del track, pónganles toda la atencion, cada una haciendo alguna travesura), se convierte en otro obligado del disco.

La velocidad del beat continúa en Feral, extrañísima, más sincopada, procesada, angustiosa que te mantiene al borde esperando cuándo comenzará la voz de Yorke a alentar todo como es su costumbre… pero no… el track sigue y sigue en el mismo beat entrecortado y mucho muy electrónico.

Con el cerebro todavía procesando entra lento pero contundente el bajo, las palmas, los sintetizadores sonidos y ruiditos por todos lados de Lotus Flower que Yorke había bosquejado desde el anterior trabajo solista, pero que con la banda adquiere otro nivel. Bajo y voz con ecos  llenan este track de alma propia y no se puede ya disasociar del vídeo con Yorke bailando en blanco y negro. Batería y demás sonidos son la cortina sonora que adorna el track. ¡Fabuloso!

Los sonidos de piano y la voz rasposa del inicio abren Codex, un track suave, lento, cadencioso, como lo han hecho antes. Atención a los alientos (flugelhorns) cuando entran mientras Yorke los sigue (¿O son los alientos los que tratan de seguir a Yorke?).

Nuevamente ruidos y sonidos varios inician otro increíble track: Give Up The Ghost, que enmedio de pajaritos, arranca con una voz aguda (que será parte del background musical a lo largo del track) que luego será acompañada por una guitarra acústica, mientras Yorke entra con su voz con ecos… y luego sonidos como de trompetas… Sería un atrevimiento decir que es mi track preferido… pero lo pondré un par de veces más antes de continuar.

¡Listo! El disco no puede acabar mejor: Separator tiene de todo comenzando por la batería que nuevamente parecería que está programada… pero es Selway con un timing impresionante (es un metrónomo). Noten, nuevamente el bajo, más refinado en esta ocasión: un track donde la banda hace más y de manera más orgánica y natural quizá que en el resto del disco. Escuchen, por ejemplo las guitarras que arrancan a la mitad del track y se van apoderando de parte del escenario, sin opacar el resto de lo que sucede.

No puedo asegurarlo, debemos respetar todas las ideas y diversidad de lo que se escribe afuera si esperamos el mismo tratamiento aquí, pero quien no disfruta este disco parecería ser que dejó atrás la capacidad de seguir a una banda, esperar su material y saber emocionarse, pero sobre todo disfrutar un álbum expresamente hecho para ello, corto, directo y al cerebelo. ¡Gracias para los de Oxford!

Elbow: Build A Rocket Boys!

Elbow
Build A Rocket Boys! (Fiction/Universal)
2011 [03.07]
[rock]
Prod: Craig Potter
Site: http://www.elbow.co.uk
Tracks: http://buildarocketboys.com/
Eval: 4/5
Art(e): Oliver East

Tracks

  1. The Birds (8:03)
  2. Lippy Kids (6:06)
  3. With Love (4:12)
  4. Neat Little Rows (5:39)
  5. Jesus Is A Rochdale Girl (3:18)
  6. The Night Will Always Win (4:24)
  7. High Ideals (5:39)
  8. The River (2:51)
  9. Open Arms (4:53)
  10. The Birds (Reprise) (1:31)
  11. Dear Friends (5:01)

Músicos/Musicians

  • Guy Garvey – voz, arreglos
  • Mark Potter – guitarras
  • Craig Potter – teclados
  • Pete Turner – bajo
  • Richard Jupp – batería

con/with

  • John Moseley – voz (10)
  • The Hallé Youth Choir – voz (coros) (2-3, 8-11)
  • Margit Van Der Zwan – cello (1,7,9)
  • Adrianne Wininsky – cello (1,9)
  • Stella Page – violín + viola (7)
  • Bob Marsh – trompeta & flugelhorn (7,11)

Reseña/Review

Elbow ha sido una banda -para muchos- difícil de seguir. Alguien alguna vez me dijo que cada disco le gustaba menos que el anterior. Yo, por mi parte me mantuve fiel, reconociendo que no había momentos brillantes en algunos discos, pero -para mí- ha sido una banda pegajosa y tanto que quizá es de la única de la cual tenga tantos EP’s, track de eventos y demás. Me faltará si acaso parafernalia como tazas y camisetas oficiales de la banda.

Dicho esto, es como deben leer la reseña y quizá por lo mismo no agregué medio punto más a la evaluación.

Desde The Seldom Seen Kid con la que ganaron finalmente un Mercury Prize, la banda dejó de estar a la sombra de otras como sus contemporáneaos Doves y surgir por sí misma ya sin comparaciones de los medios (a mí nunca me pareció mejor una banda que otra y disfruto a ambas). Y ha encontrado un camino que esperemos logre evolucionar o cambiar. Este quinto disco es una evolución quizá no muy perceptible y me ha gustado igual o más que el anterior.

Ya había escuchado y visto el vídeo de Neat Little Roads con el sonido clásico de la banda con un bajo intenso, sencillo pero intenso y la percusión que tiene su propia marca. Me gustó, pero creí que, como en otras ocasiones no habría muchas más igual de pegajosas…

… La sorpresa de arrancar con The Birds fué grata, terminó gustándome más y será otro clásico de la banda en mi memoria: el bajo te hace vibrar todas las fibras mientras las batacas están haciendo sus ruiditos pegando por todos lados y la voz de Garvey, inconfundible con todo y su forma de vocalizar te envuelven y arropan. Excelente el cambio cuando el track se llena de sonidos sintéticos que luego dan paso a la parte sinfónica del track que se percibe desde antes con los escondidos y profundos sonidos de cello. Excelente track…

Lippy Kids se antoja mucho más suave después de la pomposidad de The Birds, sin embargo va creciendo a base de coros (Build A Rocket Boys!) y suaves teclados, no por suave menos recomendable… y ayuda al balance del álbum.

Con el sonido acústico del piano por delante, With Love con coros, palmas, el bajo y el teclado sempiterno y agudo atrás de fondo hacen de este track otro de esos que se te pegan a los oídos como mosquitos… y con más alegría que el anterior, preparándote para el single, Neat Little Rows ese track que suena más poderoso, más contundente sobre todo en los pasajes del coro donde el piano eléctrico toma el escenario para sí y que es el que le da apellido de rock a la banda. Noten de cualquier forma la sección rítmica (el bajo sobre todo) cómo protagoniza sin estar al frente. Excelente trabajo de la banda.

… sigue una guitarra acústica y la voz más grave de Garvey en Jesus Is a Rochdale Girl otro track tranquilo, bueno que comienza poco a poco a llenarse de sonidos mientras el tom lleva un ritmo que sólo por la suavidad por que se toca parece más lento de lo que es y marca la pauta casi imperceptiblemente.

El mood se alenta más, bajando quizá demasiado el buen ritmo que traía el disco entre sus altibajos, con The Night Will Always Win, que sin ser un track malo, arrastra demasiado al álbum a algo que no es melancólico, no es triste necesariamente, son recuerdos con el crudo lenguaje que usa la banda siempre.

Las cosas mejoran sustancialmente con las trompetas y las guitarras de  High Ideals con sus armónicas y el sonido de la batería que empuja constantemente el track apoyado por el bajo mientras teclados y guitarras dan sus gritos por acá y por allá junto con los alientos (trompetas y flugelhorn) y cuerdas, otro track con la firma definitiva de la banda y que da un buen resultado, aunque para algunos pueda sonar algo pretencioso por lo sinfónico de su sonido. Lo disfruté muchísimo.

The River sí se siente melancólico y sin embargo, se entrega en un momento en el álbum en donde funciona, casi basado en piano y la voz de Garvey es un acierto que vale la pena con todo y su tono.

Sigue Open Arms que nuevamente a base de coros le mete ánimo y algo de alegría al álbum en otro buen track que por el mencionado coro se siente de alguna forma u otra más sinfónico, se “siente” un inexistente eco, pero deben ponerle atención a lo que hace la banda durante todo el track, atrás sin protagonismos, y entregando un sonido que aunque -por Garvey y su voz- suena a elbow, se percibe distinto, quizá evolucionado, quizá nada más arreglado de otra forma.

Un pequeño puente con The Birds ahora en coros y con otra voz (a capella comletamente) da pie al cierre que se da con Dear Friends que quizá debió ser un poco más energética, sin embargo es un arrullo de britpop que en su parte final te hace hasta flotar y que cierra de manera  razonable a un buen disco.

El disco no necesariamente será completamente radiable, hay cosas que pueden no ser energéticas, que suenan intimistas, en donde Garvey parece tomar parte del control con algunos arreglos y el uso de los coros, pero es un disco que vale la pena tener (en mi caso, se acumularán al resto de los de la banda y sus EP’s y rarezas). Si en algún momento, la banda dejó de sorprender como lo hizo con el tremendo Asleep In The Back, se ha recuperado con The Seldom Seen Kid y podría para algunos como yo, estar excediendo ese momento con este disco. Esperemos que no se abuse de la fórmula encontrada…

Mogwai: Hardcore Will Never Die, But You Will

Mogwai
Hardcore Will Never Die, But You Will (SubPop)
2011
[post rock]
Prod: Mogwai + Paul Savage
Site: http://mogwai.co.uk
Tracks @ MySpace: http://www.myspace.com/mogwai
Eval: 4.5/5
Art(e): dlt w/photo by Antony Crook

Tracks

  1. White Noise (5:03)
  2. Mexican Grand Prix (5:17)
  3. Rano Pano (5:14)
  4. Death Rays (6:00)
  5. San Pedro (3:27)
  6. Letters To The Metro (4:40)
  7. George Square Thatcher Death Party (3:59)
  8. How To Be A Werewolf (6:22)
  9. Too Raging To Cheers (4:29)
  10. You’re Lionel Richie (8:29)
  11. Slight Domestic (5:35)

Músicos/Musicians

  • Dominic Attchison – bajo
  • Stuart Braithwaite – guitarra
  • Martin Bulloch – batería
  • John Cummings – guitarra + programación
  • Barry Burns – guitarra + teclados

con/with

  • Luke Sutherland – voz (2) + violín (1,2,9) + guitarra (1,3)
  • Domenico Lolacano – voz
  • Kate Braithwaite – voz
  • Andrew Lanzonby – voz
  • Kim Supajirawatananon – voz

Reseña/Review

Mogwai está cumpliendo 16 años en este 2011. Curiosamente son ellos los que nos dan el regalo con un disco con todos los síntomas de una ruidosa madurez. ¿Cómo le hacen para irse haciendo melódicos, experimentar y seguir siendo igual de ruidosos y cada vez aprecies más lo que hacen? No creo que pueda contestar esta pregunta escribiendo. Se debe escuchar lo que hacen… música del ruido… y buena música.

Uno de los mejores ejemplos y con lo que arranca el disco, White Noise es un arrullo que difícilmente te va a dejar tranquilo, y sin embargo arrulla. Aquí está la maravilla de la banda y lo que hace…cómo va construyendo lo que sucede con pequeñísimos cambios y cortinas ruidosas atrás… guitarras y teclados, mientras la sección rítmica parece que puede estar en medio de un torbellino y no les va a afectar nada… y al mismo tiempo pónganle atención tanto a la batería como al bajo… pura energía con lo mínimo necesario en el caso del último y pequeños fills del primero para el que quizá pueda ser mi track favorito del disco (que creo que en este caso es muy peligroso decirlo… casi todo está a la altura), la que no se me va a quitar de la cabeza y va a generar obsesión… pero vamos a continuar, porque el disco está buenísimo.

El loop trepidante y los teclados que casi te llevan a un juego de vídeo de los 80’s da pie a que entre el bajo y de nuevo se vaya construyendo un track cantado (bueno, susurrado)… al que luego se agregan voces procesadas (hasta a-la-daftpunk), aunque menos exageradas, mientras todo lo que va apareciendo en el track se suma y te entrega una energía increíble en Mexican Grand Prix insisto… buenísimo este disco.

La distorsión de guitarra con que comienza Rano Pano inunda la sala, no debería salir música de ahí y sin embargo se van agregando teclados, efectos, ruidos y una batería con contundencia y más distorsiones que a medida que de repente algunos de ellos se silencian logras apreciar mejor y sin embargo… ¡Hay música ahí!

Parecería que todo se calma con los primeros sonidos de Death Rays (sobre todo después de la distorsión anterior) y sus eléctricas arpegiadas, acompañadas de teclados esperando la entrada de una batería limpia y prístina que comienza a ser acompañada con un bajo discreto… poderosamente discreto si me logran entender. Un track en donde son los platillos los que meten el ruido que caracteriza a la banda… sí los platillos (en algún momento ayudados por los teclados). Un track interesantísimo, con mucha belleza y que se agradece, incluyendo los últimos dos minutos ya con la distorsión sello de la banda. ¡Éxtasis!

San Pedro se vuelve más rock, más “convencional” si es que la banda puede darse ese lujo en algún momento, más 4/4, más corto, más energético, parte del soundtrack de un viaje por carro o motocicleta, igual de ruidoso, excelente.

Los ruidos lo-fi iniciales, preparan la entrada del piano y la batería en Letters To The Metro, track que regresa al ruidoso valle de la tranquilidad en el vaivén que el álbum está entregando, un track suave gracias al piano y al uso de las escobetillas en la batería… buen track.

Como era de esperarse, después de la calma algo distinto vendría en el álbm: George Square Thatcher Death Party es otro track más emparentado al rock que al post, también cantado y con las voces procesadas que van creciendo con el track. La banda sigue jugando con tu cerebro, llevándote de una experiencia a otra…

… y sí, How To Be A Werewolf pasa su primer minuto entre percusiones que bien podrían estar simulando pasos, mientras la guitarra y sus pocos acordes iniciales parecerían temerle al track hasta que arranca la batería y los arpegios se van integrando más notas y todo se siente ya en su lugar entrando el bajo en un track mucho muy disfrutable.

De nuevo los teclados parecerían dar un toque de tranquilidad a Too Raging To Cheers, aguanten un poco a escuchar el violín que se agrega y le da otro tono al track que a partir de ahí comienza a levantar las distorsiones y eleva el ruido blanco y de todos colores al track que va fabulosa y ruidosamente en crescendo.

De nuevo llega la tranquilidad con todo y voces en off  (¿En italiano?) con You’re Lionel Richie, un track que comienza tranquilo, lleno de sonidos por todos lados con la guitarra de protagonista, que se queda prácticamente sola durante dos minutos antes de invocar nuevamente a la distorsión en un tono oscuro y pausado mientras se agregan más distorsiones que lo convierten en un himno majestuoso.

Nos dicen que la versión mexicana incluye en exclusiva el último track Slight Domestic, que les recomendaré en EP o como puedan conseguirlo a quienes tengan otra versión: pianos, sonidos de violín, al que en un minuto se van integrando batería, bajo y que forman una ruidosa sinfonía que cierra perfectamente esta versión del álbum. Es Mogwai, no pueden fallar… y este álbum tiene algo que me está haciendo ponerlo bastante veces más los últimos tres de la banda… algo hicieron y lo hicieron mejor.

Jon Anderson & Rick Wakeman: The Living Tree

Jon Anderson & Rick Wakeman
The Living Tree (Gonzo Multimedia)
2010
[progressive]
Prod
: Rick Wakeman + Jon Anderson + Erik Jordan
Site: www.rwcc.com & www.jonanderson.com
Eval: 4/5
Art(e): Mark Wilkinson

Tracks

  1. Living Tree (Part 1) (4:04)
  2. Morning Star (4:30)
  3. House Of Freedom (5:38)
  4. Living Tree (Part 2) (4:37)
  5. Anyway And Always (3:51)
  6. 23/24/11 (6:25)
  7. Forever (5:33)
  8. Garden (3:23)
  9. Just One Man (4:46)

Músicos/Musicians

  • Jon Anderson – voz
  • Rick Wakeman – teclados

Reseña/Review

Este disco lo descubrí el año pasado casi en su salida, aunque lo adquirí en formato electrónico al inicio. Mientras retomamos conversaciones con nuestro viejo amigo Mack Maloney (quien también había sacado álbum el año pasado) quien arregló una entrevista algo accidentada con Jon Anderson en la que platicamos de este disco para recibirlo al inicio de este año en CD. Gracias Mack y gracias Jon por la entrevista, pero sobre todo por la música.

La verdad es que en varias ocasiones hemos discutido, ya sea con el Grillo o con Chuy cómo nuestros ídolos podrían llegar a envejecer musicalmente y normalmente vamos apuntando a que debe llegar una edad en la que las cosas deben tranquilizarse un poco, en donde quizá las funciones motoras y/o vocales deben adaptarse al cambio provocado por la edad y -por ende- la música adecuarse también. A veces puede llegar a dar pena una banda que con miembros en sus 60’s anden dando brincos por todos lados: comenzarán las caídas y se puede arriesgar en lo físico. Por muy bien que a algunos les haya parecido el Black Ice de AC/DC, por ejemplo, las cosas ya no son lo mismo y terminas diciendo que aunque la música está bien… parecería que dijésemos que está bien para su edad. Verlos es otra cosa.

Otros músicos cambian el rumbo sabiamente y pueden seguir sacando música que llame a los fans de hueso colorado o bien que atraiga a otras audiencias, navegando en géneros o subgéneros más suaves…

Con Yes, sin embargo ocurre algo curioso: su música ha tendido a ser más “tranquila” aún y con joyas progresivas como Siberian Khatru, Machine Messiah o The Gates Of Delirium en donde la velocidad viene del virtuosismo de los integrantes, pero incluso ahí, la calma prevalece… Agreguen a esto que siempre ha habido temas realmente suaves en el repertorio de la banda… parecería que hay un camino o patrón natural para la madurez (o el envejecimiento si quieres) hecho para que varios que hemos seguido a la banda y a sus integrantes, sigamos disfrutando y envejeciendo con ellos.

Dicho lo anterior, no sería bueno quedarse con la idea de que este es un disco de Yes “UnSquired”, más bien estamos ante el trabajo de dos músicos que se conocen desde hace varios años ya y que deciden realizar una obra suave, bastante suave, pero no por eso no disfrutable: todo lo contrario. La vena progresiva está ahí, en un disco en donde sólo vas a escuchar la voz de Anderson y los teclados (muchas veces hasta discretos…. sí, escucharon bien, discretos) de Rick Wakeman en un disco que termina siendo un excelente compañero para cuando quieres estar tranquilo, escuchando música e incluso hasta pensando…

Sólo colocar el disco y escuchar las primeras notas de piano con telones de teclados que quieren pasar desapercibidos con la única intención de agregar profundidad a Living Tree (Part 1), inconfundible, sabes que todo está saliendo de los dedos impresionantes de Wakeman, que hace que tocar un teclado parezca la cosa más fácil (y que ya que intentas hacer algo parecido te sientes totalmente incapacitado). Entra el otro instrumento inconfundible: la voz de Anderson, que en estos tracks suaves, parecería a momentos que no ha perdido casi nada con el tiempo. Un track casi pastoral, que te deja con una sensación de tranquilidad, como mucho de lo que vas a escuchar en el disco.

Se da paso a un track más serio, más enigmático que en este caso podría llegar a ser un track del siguiente Yes, quizá hasta en cámara lenta, aunque es el que trata de escucharse más rock, más de volver a las raíces: Morning Star.

House Of Freedom, sigue con el mood del primer track… pausado, tranquilo, recordando los años de Anderson con Vangelis de alguna u otra forma…

Living Tree (Part 2) parece exhibir lo mejor de los años solistas de ambos músicos, sí es una continuación de la primera parte, pero y a estas alturas del disco, donde ya se descubre de lo que se trata, el sonido, el mood y todo lo que escuchas hace sentido y se mantiene con Anyway And Always y su sonido más sinfónico a cargo -todo el tiempo- de los teclados de Wakeman: un track a ponerle atención.

Forever parecería una tercera parte de Living Tree, por lo que parecería hasta cierto punto monótono en algún momento, sin embargo, ya hacia la mitad vuelve a aparecer la magia de los músicos cambiando las cosas (siempre dentro de la suavidad de todo el álbum).

Hay dos tracks en el disco que hacen una diferencia grande (e incluso comercialmente hablando podrían ser bien recibido): 23/24/11 uno de los mejores logrados por el dueto y la ligera Garden, casi un arrullo para niños… una maravilla de esas que te dejan flotando y viendo todo color de rosa.

El disco cierra con Just One Man sin cambiar en absoluto nada en el disco, y -como dije antes- dejándote con una tranquilidad pasmosa que quizá algunos necesitamos enmedio de estos tiempos violentos que estamos pasando.

Sí tuve que darle varias vueltas al disco, y en cada una fuí apreciando más y queriendo más la música de este par que son parte de mi DNA musical…

Kula Shaker: Pilgrims Progress

Kula Shaker
Pilgrim’s Progress
(Strangefolk Records)
2010
[psychedelic rock]
Prod: Crispian Mills + Alonza Bevan
Site: http://www.kulashaker.com
Tracks @ MySpace:
Eval: 4.75/5
Art(e):

Tracks

  1. Peter Pan RIP (3:31)
  2. Ophelia (3:08)
  3. Modern Blues (3:48)
  4. Only Love (2:07)
  5. All Dressed Up (3:31)
  6. Cavalry (2:07)
  7. Ruby (3:07)
  8. Figure It Out (3:33)
  9. Barbara Ella (3:45)
  10. When A Brave Meets A Maid (2:43)
  11. To Wait Till I Come (2:58)
  12. Winters Call (6:29)
  13. Space Caravan (2:53)
  14. High In Heaven (4:12)
  15. Sweet Symphaty (3:13)

Músicos/Musicians

  • Crispian Mills – voz + guitarras
  • Alonza Bevan – bajo + voz
  • Harry Broadbent – teclados + voz
  • Paul Winterhart – batería

con/with

Reseña/Review

Vaya regreso…

Estaba en Londres el día que salió el disco, de regreso a Londres el 29 pasando por dos HMV’s sin ver a simple vista el disco y sin la conciencia al 100% de la fecha de salida. Me terminé de dar cuenta cuando ya era tarde para adquirirlo (no hubo HMV ni nada por el estilo en el aeropuerto de Gatwick). Igual de inconsciente estaba de que en la ciudad (Monterrey) tendríamos un diluvio de dimensiones catastróficas en varios puntos de la ciudad al regreso: 5 días sin agua, 3 sin electricidad y prácticamente 8 sin Internet (y fuimos de los bienaventurados por no sufrif más allá de eso y algunas tuberías reventadas).

Finalmente el fin de semana pasado, ya más en paz, pude dedicarme a buscar el Pilgrims Progress y, he de decir que sin muchas expectativas después del chasco que me llevé con Strangefolk que, sin ser malo, dejó bastante a deber (compárenlo con la selección inglesa de fútbol).

Me llevé una de las más agradables y mayúsculas sorpresas con una de mis bandas favoritas y compositor favorito (lo que sucedió con MillsThe Jeevas hay que agradecerlo). Por eso probablemente me atrevo a calificar el disco en perfecto, y si acaso exagero, tómenlo con calma: el disco de cualqueir forma vale la pena.

Mills regresa a su affair con la música psicodélica de los 60’s y 70’s, esa que se mezclaba con cítaras, pero al mismo tiempo con un rock básico con el que combina los arreglos. Al mismo tiempo hay elementos británicos a más no poder y finalmente perfecciona su fusión con el soundtrack westerns que no pudo lograr con The Jeevas en Cowboys And Indians.

Francamente el álbum es un triunfo: la voz de Mills se nota todavía más educada y madura, casi podría decirse que está en su pico máximo (esperemos que ahí se quede buen rato) y termina envolviéndote más que en otros trabajos. La integración de ritmos, instrumentos combiando lo incombinable resulta a la perfección en un disco que -sí hay que decirlo- sueno más tranquilo que otros esfuerzos y aunque suena menos pomposo, realmente hay que escuchar lo que sucede en cada track y ponerte a dudarle… sin embargo logra esa simpleza impresionante que te hace romperte el cerebro tratando de pensar dónde has escuchado tal o cual track y que terminas convenciéndote que muchos de esos tracks ya se han hecho decenas de veces en el pasado y Kula Shaker logró revitalizarlos y refrescarlos.

El disco arranca con los arreglos de cuerdas que quieren hacer del single Peter Pan RIP, un track solemne y que se mantiene así durante casi todo el track, mientras la voz de Mills juega con varios rangos, timbres y tiempos. Bueno y entusiasma, aunque no es mi track preferido… el final de fantasía es preludio para la mandolina que comienza triste y comienza a construir un track maravilloso que se mueve entre el rock pastoral coloreado todo de psicodelia, nuevamente aquí gracias a la voz de Mills que rodea todo, incluyendo las flautas y armónicas, con todo y pajaritos atrás: una preciosa Ophelia.

El beat sesentero de Modern Blues en un arreglo por demás sobrio (a pesar de todos los efectos y sonidos en background en el track) en una canción que sin lo que hacen todos los que intervienen, podría sonar floja: los hammonds, botellas y demás de repente pueden parecer ocultos enmedio del set normal (guitarras, batería, bajo y coros) de la constante psicodelia de la banda.

Y viene mi favorita del álbum: Only Love, simple, sencilla y a la que les pido que escuchen todo lo que ocurre atrás (las voces femeninas y su entonación y vocalización oriental, el hammond, las flautas, tooooda la percusión incluyendo las palmas y el previsible cambio a la guitarra… y el solo del hammond, el ambiente festivo y a la vez letárgico de la psicodelia de la banda). Sin ser lo más  elaborado, lo más pensado, lo más lírico y por el contrario, siendo lo más sencillo, eso que has escuchado cientos de veces, es la que no dejo de escuchar.

La guitarra acústica de All Dressed Up, totalmente folk (y hablo de folk americano) comienza a mezclarse a partir de los primeros toms de la batería y las guitarras eléctricas para transformarse en un track western (que no country) que termina resultando (atención a los coros de todo tipo) y sí, sí se puede mezclar con cítara.

Entre grillos, la fogata y el viento, nuevamente la acústica inicia un pequeño track (que ha sucedido en otros discos) para pasar un pequeño y acogedor momento en el disco, es el papel de Cavalry.

1..2..3.. con el que me esperaba una Ruby más movida, pero no: nuevamente y con muchos elementos de los 60’s la banda se mete en un pop tremendamente nostálgico, arreglos de cuerda, guitarras cortadas y toda la cosa. La vocalización nuevamente te lleva a otro lugar no incursionado antes por la banda. Bueno.

La cítara no podía de aparecer iniciando un track en un disco de Kula Shaker y aunque más discreta, hace que Figure It Out sea el track que honre a K, con los solos de guitarra de Mills en flashazos.

Definitivo: Barbara Ella es otro highlight (y vaya que todo me gusta en el disco) de este material, ooohh… aaaahhhhs, la voz aguda de Mills, el soul derramado en todo el track, coros incluídos, los órganos, cencerros y el resto de la percusión… cool.

Un track casi que para soundtrack de spaghetti western: toms de pieles rojas, flautas, la guitarra con reverb y eco atrás. Eso parece When A Brave Meets A Maid, que se transforma en momentos en otra cosa (noten la flauta a lo largo de este track instrumental).

Las campanas, guitarra y mandolina hacen de To Wait Till I Come con su lento vaivén y los coros y voz en lamento casi floydeano atrás, toda una experiencia.

Winter’s Call es el track largo, suave, de alguna manera elaborado, lleno de sonidos por todos lados… el que se debe escuchar, pero que no inyecta mucha adrenalina a pesar de ponerse violento en el último minuto y 45 segundos, con solos de guitarra, el buen trabajo (parsimonioso pero potente y bien ejecutado) de la batería y todo.

Los dejo hasta aquí para que disfruten ustedes mismos el resto del disco. Enjoy!

 

Nota importante: Si tu disco tiene 12 tracks (y en el artwork aparecen tres bonus tracks que no encuentras por ningún lado), la banda reconoce en su site un error de producción el 15 de Julio y te da el acceso a los “bonus tracks” faltantes.