Andrew Bird: Noble Beast

andrewbird_noblebeast

Andrew Bird
Noble Beast
(Fat Possum Records)
2009 [01.20]
[indie folk pop]
Prod: Mark Nevers
Site: http://www.andrewbird.net
Tracks @ MySpace:
Eval: 4.5/5

Tracks

  1. Oh No (4:20)
  2. Masterswarm (6:35)
  3. Fitz and the Dizzyspells (3:36)
  4. Effigy (5:06)
  5. Tenuousness (3:51)
  6. Nomenclature (2:54)
  7. ouo (0:20)
  8. Not A Robot, But A Ghost (5:37)
  9. Unfolding Fans (0:57)
  10. Anonanimal (4:47)
  11. Natural Disaster (4:18)
  12. The Privateers (3:24)
  13. Souverian (7:18)
  14. On Ho (1:08)
  15. Take Courage (Bonus)(6:51)

Músicos/Musicians

  • Andrew Bird – violín + voz + guitarras + silbidos
  • Martin Dosh – percusión + teclados + loops
  • Jeremy Ylvisaker – guitarra + bajo + organo

Reseña/Review

Andrew Bird impresionó en 2007 con Armchari Apocrypha… Lo he seguido desde su Bowl Of Fire, cuando comenzó a diversificarse del jazz característico que originalmente arrancó con su banda y, aunque eran unos cuantos tracks que realmente disfruté de The Swimming Hour había algo bastante característico y destacable en la música que componía el de Chicago. Había que seguirlo.

Ahora, creo que puede sentirse tranquilo, ha estado creciendo y perfeccionando un sonido que se vuelve característico y trae algo que no puedo llamarle de otra forma que no sea un aura que genera expectativa y -al menos- la cumple. Para mí está sobrepasando esa expectativa en cada álbum.

Y hoy (que ya se convirtió en mañana, mientras escribo) salió ya el álbum Noble Beast. En este caso no hablaré de la edición especial (de la que me voy a hacer) sino de la normal, aunque con un Bonus en mi sitio de suscripción (l-e-g-a-l) para comprar música en línea.

Lo único malo que puedo decir del disco es que arranca con la mejor canción… (y esto ya es un decir) Oh No, que escuché en primicia en su sitio y que no me pude sacar de la cabeza desde la primera vez que la escuché. Un track lleno de violines y arrancando con los silbidos de Bird (de veras que lo hace bien y lo ha convertido en parte de su sello sin parecer abusar de él). Con un ritmo más bien pop, pero con un arte por encima de varios. De verdad precioso… Simple, aunque lleno de sonidos, de guitarra, un buen trabajo de la percusión y sobre todo la voz apasionantemente tranquilizadora de Bird y los coros… cool, cool!

Ya con ese track vale la pena hacerse del disco completo. En serio, porque aparte no te vas a arrepentir de seguir escuchando. Las guitarras un poco más serias y a un ritmo menos alegre, Masterswarm se abre camino con un cambio de mood, que sin embargo sigue llegando y pegándote al estereo… noten bien el cambio a los 70 segundos con un ritmo más alegre… con un casi bossa-nova lleno de violines que escurridizos aparecen por aquí y por allá que incluso son los que generan los “solos” que -para mi caso, por el cariño al instrumento- me parecen acertadísimos punteando y tocando, mientras el silbido casi parece un theremin hasta que va haciendo un fade a base de palmas y percusión… ¡qué bonito! (¡Vaya que estoy disfrutando este disco y sólo llevo dos tracks!).

Unas guitarras en ritmo sincopado arrancan Fitz and the Dizzyspells, más digerible, más comercial en su arranque y con el sello que viene cocinándose desde hace unos tres discos, violín punteado y toda la cosa que luego se vuelve el protagonista con otro solo que acompaña de silbidos casi demasiado “naives”, demasiado bonitos, pero que a Bird le terminan funcionando.

El mood cambia un poco con el loop incial a base -nuevamente- de punteo de violines, mientras el violín con arco ejecuta encima, hasta que entra una guitarra acústica de tono simple pero casi solemne en Effigy. Un track más tranquilo, que no por ello menos interesante, más folk, más para poner atención.

Regresan los sonidos curiosos e interesantes con Tenuousness, otro track que arranca en un tono altamente folk y donde habrá que poner más atención en las voces, el uso de palmas y el sempiterno violín que aunque está ahí, a veces tiende a “desaparecer”. Buen track sin ser una sorpresa… agrega al álbum, incluso hasta como buena introducción a Nomenclature, mostrando, como en muchos otros tracks, cómo puede generar eufonía de palabras hasta pomposas en un track pop, tranquilo, agradable. Very cool indeed.

Se da paso después de un puente experimental de 20 segundos (ouo) a una introducción, digamos, también experimental de percusiones y silbidos cortos que derivan en un track atípico que, sin embargo me recordó (sin ser igual) los tiempos del Bowl Of FireNot A Robot, But A Ghost, que agarra cierto aire quizá hasta latino (apoyado en mucho por la percusión y las guitarras). Otro experimento sónico ahora más largo, (Unfolding Fans) da pie, nuevamente a un inicio experimental que llega a sonar a una eviolución (más experimental) de Armchair Apocrypha, puesto que evoca sonidos y alguna porción de mood, por ciertos pasajes, aunque hay que poner atención a loops, violines, palmas y -como en varios tracks de los discos de Bird- a la vocalización (en esta ocasión rapidísima en un par de pasajes) de Bird, acompañando a otros instrumentos, mientras el track se convierte en algo más alternativo, más rock incluso, otro track digno de resaltarse: Anonamimal.

Bird vuelve con un intro más folk a base de guitarras a un track cargado de sentimiento (el sonido de banjo colabora, entre teclados de campanas), que lentamente va creciendo, flotando sin elevarse, mientras curiosamente el tono de Bird cambia muy poco, al tiempo que el violín y algunos sonidos de slide van llenando el ambiente en un Natural Disaster ambiguamente hermoso.

The Privateers continúa solidificando el sonido de Bird. Me gustó bastante el pequeño y significativo  cambio hacia el final del track. Souverian, el track que le sigue arranca a base de silbidos, muy bien, y va convirtiendose en otro track épico de Bird, lleno de paisajes y pasajes a lo largo de sus más de 7 minutos que nos llenan de folk, sonidos más bien pastorales, de granja, de días pasados, de aire fresco, mientras descansas entre la paja viendo al horizonte, independientemente de lo que diga la letra… hasta que llega el silencio y el cambio hacia otro pasaje hasta que entra en un último pasaje de distorsión hacia el final del track.

On Ho! es un minuto de violines tristes con los que finaliza el disco en un final inesperado, pero que les debo presumir que yo solo imaginé. Tengo un bonus track que vale la pena busquen y que les presumo que es una maravilla y hasta ahí se los dejo, entre silbidos y punteos de violín.

Bird logró posicionarse entre mis favoritos de a deveras con este disco. En este mood y subgénero están él y Sufjan Stevens, cada quien en su lugar y haciéndonos disfrutar de un preciosismo que viene bien y puede llevarte a interesantes estados de ánimo.

Jethro Tull: Aqualung

Jethro Tull
Aqualung
(Island)
1971 [03.19]
(1999 Chrisalys bonus edition reviewed)
[progressive (hard) rock]
Prod: Ian Anderson + Terry Ellis
Site: http://jethrotull.com
Tracks @ MySpace:
Eval: 4.5/5
Art(e): Burton Silverman

Tracks

  1. Aqualung (6:31)
  2. Cross-Eyed Mary (4:06)
  3. Cheap Day Return (1:21)
  4. Mother Goose (3:51)
  5. Wond’ring Aloud (1:53)
  6. Up To Me (3:15)
  7. My God (7:08)
  8. Hymn 43 (3:14)
  9. Slipstream (1:13)
  10. Locomotive Breath (4:23)
  11. Wind Up (6:01)

    Bonus Tracks (1996-1999 edition)

  12. Lick Your Fingers Clean (2:46)
  13. Wind Up (Quad Version) (5:24)
  14. Excerpts From The Ian Anderson Interview (Mojo Magazine) (13:59)
  15. Song For Jeffrey (BBC) (2:51)
  16. Fat Man (BBC) (2:57)
  17. Bourée (BBC) (3:58)

Músicos/musicians

  • Ian Anderson – voz + flauta + guitarra acústica
  • Martin Barre – guitarras eléctricas + flauta dulce
  • John Evan – piano + organo + mellotron
  • Jeffrey Hammond – bajo + flauta dulce (alto) + voces
  • Clive Bunker – batería + percusión

Reseña/Review

La legendaria cuarta entrega de la banda británica que comenzó tocando más bien blues y luego -como varias otras bandas inglesas- se zambulló en el art o prog rock con o sin intención, pero quizá buscando algún giro más intelectual en su expresión musical (recordemos que comenzaron a usar flauta desde sus inicios, cosa extraordinaria y no necesariamente muy aceptada o bien vista en aquél entonces), fué grabada entre diciembre de 1970 y febrero de 1971 en los Island Studios en Londres, mientras Led Zeppelin mezclaba su cuarto álbum en el estudio pequeño al lado del grande donde trabajaban Anderson y los Tull.

En esos tiempos, Luis Echeverría asumía la presidencia en México, comenzaban a limitarse los anuncios de cigarros en radio y TV en los Estados Unidos, Portugal intentaba invadir la Guinea, se aislaba a Sudáfrica a causa de su política de apartheid, la nave Venera 7 rusa llegaba a Venus, se levantaba la primera torre gemela del World Trade Center en Nueva York, Paul McCartney comenzaba los trámites legales para disolver la asociación musical de The Beatles, Idi Amin ascendía al poder en Uganda tras deponer al presidente Obote, se sentenciaba a Charles Manson (quien llegó a asociarse y a convivir con Dennis Wilson de los Beach Boys) y tres miembros femeninos de su “familia” por los asesinatos de Sharon Tate (esposa de Roman Polanski) y el matrimonio LaBianca. La armadora Rolls-Royce se declaraba en bancarrota, siendo nacionalizada por el gobierno inglés mientras la misión Apollo 14 lograba el tercer alunizaje exitoso. Se inauguraba el índice Nasdaq en la bolsa estadounidense, Satchel Page lograba la entrada de un negro al salón de la fama del béisbol, mientras comenzaban los abortos legalizados en Holanda y el tremendo Evel Knievel lograba saltar sobre 19 carros en su moto. Pablo Neruda ganaba ese año el nobel de Literatura. Fallecían Coco Chanel y poco después Igor Stravinsky, mientras nacían Kid Rock (buh), Denise Richards, Erykah Baduh, Sean Astin y Ewan McGregor.

En la música, mientras grababan salían entre otras cosas The Man Who Sold The World de Bowie, Paranoid de Black Sabbath, Pearl de Janis JoplinPlastic Ono Band, No Dice de Bad Finger, Tea For The Tillerman de Cat Stevens,  Soul Rebels de The Wailers, Gary Moore parte de Skid Row sacaba un pequeño intento de EP (Skid), aparecían Derek & The Dominoes, Lizard de King Crimson, debutaban Emerson, Lake and Palmer (después de desbandarse The Nice), Funkadelic un poco antes. Se desbandaban The Beatles, Simon & Garfunkel y The Monkees (gracias a Dios), Eric Burdon y War mientras se formaban Queen, Aerosmith y The Doobie Brothers.

Al salir a mercado Aqualung también se escuchaban Meddle de Pink Floyd, Collage de Le Orme, La Biblia de Vox Dei, L.A. Woman de The Doors, debutaban REO Speedwagon (puajj), KraftwerkLed Zeppelin tocaba por primera vez en Belfast Stairway To Heaven y mucho estaba por pasar a finales de ese mismo año.

Esas primeras 6 notas tétricas, contundente, agresivas, doom, heavy de Aqualung hacen ya de este disco algo especial. La primera vez que lo escuché (no recuerdo cuándo, pero sí fue hace ya bastante tiempo) no me gustó, era demasiado oscuro. Esa primera impresión puede hacer que no disfrute tremendo track con sus tres movimientos.

Después de platicarnos acerca del vagabundo de no muy buenas intenciones (Aqualung, llamado así por tener probablemente hechos nada los pulmones como hace ver el sonido de su respiración), se describe otro personaje, también de dudosa reputación: Cross-Eyed Mary, en un track de igual energía aunque un poco menos oscuro, que arranca ahora sí con la flauta de Anderson, mientras se va acompañando uno a uno del resto de los instrumentos, piano, teclados (siempre de fondo), en crescendo hasta que se llega  a la irrupción de la voz, esa voz poco dotada que aquí, suena más forzada, más delirante, gritando más que cantando, mientras teclado y guitarra arremeten con agresividad, mientras  Mary se cruza en este track en un momento con Aqualung (quien quizá atrae su atención a través del patio)… este solo dato pudo haber dado pie al manejo (por otros, que no por Anderson) de un “album concepto” (pero lo mejor en cuanto al concepto está por venir y, dado que no lo fué, fué un excelente trabajo de selección de temas/letras).

Después de estos tracks, un pequeño puente de ese folk-rock que estaba desarrollando la banda: Cheap Day Return con la voz más suavizada de Anderson en un track que aparentemente se refiere a él mismo y la enfermedad por la que atravesaba su padre… y con la maravilla que son las guitarras acústicas de Tull (aunque quizá no hubiese sido un total virtuoso en la guitarra, junto con Barre, Anderson es buenísimo, realmente bueno con la acústica).

El “puente” no intencional, da pie a uno de mis tracks favoritos de Tull: Mother Goose, folk, con flautas (trasversa y dulce), sonidos de bohdran, acústicas a más no poder y de nuevo con la voz de Anderson, que ya a estas alturas se reconoce, se acepta que no es ni por mucho buena, pero que finalmente es la expresión de la banda, que ya se alaba y se aplaude, mientras habla, suaviza e intenta cantar haciendo lo necesario para que la forma en que modula esconda de alguna manera sus limitantes… no importa: es Tull y es -para muchos, no para mí- su disco insignia.

Se sigue un track más suave y dedicado ahora al romance: Wond’ring Aloud, en este caso acompañado de arreglos de cuerda, cortesía de David Palmer en un track.

Se da luego un pequeño giro entre los balbuceos de Jeffrey Hammond en un track de blues-jazz-rock (obviamente mucho más rock que otra cosa) Up To Me, donde se nota que los músicos se divirtieron de lo lindo haciendo de todo… La flauta dando su toque especial al track (como siempre en Tull). Denle una escuchada a las pocas intervenciones de guitarra eléctrica de Barre… nada del otro mundo, pero puestas donde deben.

Arranca lo que en el disco original, fue el segundo lado: con lo que parece todo un tratado sobre Dios y la religión (o más bien de la institución eclesiástica, que aplicaría aparentemente a la Iglesia anglicana, aunque bien puede servir a otras más), dando su lugar al primero y haciendo ver todas las fallas de la segunda…

Y arranca contundente, con My God (atención al solo de flauta, por favor, antes que arranquen “los coros”), donde se cuestiona las formas en que se ha ido desarrollando el concepto religioso y al mismo tiempo de Dios por los que manejan la iglesia… crítica ácida. El track, sin embargo, con su tono gris, es una maravilla desde el arranque rápido de la acústica en solitario, que se acompaña luego por el piano y la voz acusadora de Anderson que por alguna razón -al menos en el disco- adquiere autoridad, mientras -después de un rato- entra toda la banda con estridencia, hasta que todos se callan para dejar a Anderson y su solo de flauta que llega a un punto francamente religioso: coros y flauta, übercool, regresando para finalizar de nuevo con toda la banda (y después de todos los cambios) llegando casi al principio. De lo mejor del disco, definitivamente.

Otro buen track de rock que refiere de alguna forma u otra a la religión, siendo un llamado de atención de que se anteponen muchos otros intereses antes que el bien y cómo muchas veces esto se hace en el mismísimo nombre de Dios. Y es que Hymn 43 bien puede ser un himno en contra de la hipocresía o bien un alarido que busque que pensemos, todo en un tono de blues rock tremendo, piano y guitarras  (noten el rasgueo particular en este track) y bajo eléctricos y una batería que dejan de repente aparecer a la flauta por aquí y por allá.

Otro “puente” suave, con Slipstream y el mensaje para los que privilegian lo material, olvidándose de ese Dios que anda por ahí, dando el mensaje en una manera corta y suave……

Y aparece el piano que precede la introducción de quizá uno de los tracks más reconocidos y queridos de la discografía de Tull (sin despreciar a Aqualung), el sonido casi de bar del piano, mientras se integran los aullidos lejanos de la guitarra eléctrica en todo el intro que se apaga y vuelve a subir para arrancar en otro ritmo con la guitarra eléctrica y el resto de la banda al frente y en donde poco te importa la voz de Anderson, el track es demasiado imponente para fijarte en algo más que en el mismo como un todo… Locomotive Breath y la técnica en el solo de flauta mientras respira/canta sobre el instrumento escuchando tanto el aliento como el sonido mismo de la flauta es imborrable, haciéndote a veces olvidar el triste y patético mensaje de Charlie y cómo su vida se va al abismo, mientras se llega

El disco finaliza con Wind Up -mientras en todo este segundo lado no se deja de hacer alusión a Dios de alguna u otra forma- en donde se critica la forma tan estúpida en que tratamos de esconder de ese Dios que nosotros mismos declaramos omnipresente, los actos que cometemos a través de formas e idas al templo, desde el punto de vista del jovencito que fué a la escuela dominical, podemos engañarnos, a Dios no, es el mensaje…. mientras escuchamos un track que arranca suave, nuevamente a base de piano y va tomando tonos hard como muchos otros tracks en el disco. Toda una experiencia… entre la música, las gesticulaciones de Anderson (casi se oyen en lugar de verse).

Una excelente obra Aqualung, definitivamente marcó hito al igual que muchos otros discos que estaban saliendo en su tiempo.

La edición especial, cuenta con una versión masterizada del cuadrafónico (método de grabación del disco). Varios bonus (algunos de grabaciones directas en la BBC) y una interesante conversación con Anderson alrededor de la grabación y el momento que se vivía cuando se grabó el disco, vale la pena, aparte de recomendarles ampliamente el disco (duh! como si requiriese mi recomendación…) les recomiendo mucho las versiones re-masterizadas y con bonus.

Jamie Barnes: Honey From The Ribcage

jamiebarnes honeyfromtheribcage

Jamie Barnes
Honey From The Ribcage
(Silber Records)
2005
[indie folk]
Prod:
Site: http://www.jamiebarnes.net
Tracks @ MySpace: http://www.myspace.com/jamiebarnes
Eval: 3.5/5
Art(e): Kerri Horine

Tracks

  1. Second Guess My Own (4:02)
  2. Snow Angel (3:51)
  3. Red Prescription (3:01)
  4. Pearly Gate & Son Pest Control (3:17)
  5. Three Suns (5:00)
  6. The Sword That Divides (3:51)
  7. Black Lung (3:21)
  8. Oil Rig (4:34)
  9. All This Things Are So (4:10)
  10. White Owl (4:50)

Músicos/Musicians

  • Jamie Barnes – voz + todo (a excepción de:)

con/with

  • Will Cummings – voz+teclados(3) + ebow(10)

Reseña/Review

No puedo creer que lo haya vuelto a hacer… Me quedé demasiado tiempo disfrutando este disco sin publicar la reseña (casi creo que es a propósito y me quiero guardar la música de Barnes para mí mismo como tesoro…. my precious…).

El disco comienza con lo más parecido a una continuación de The Fallen Acrobat, con una Second Guess My Own, mi track favorito del disco, que de arranca casi alt-country (en esa línea extraña que lo une al folk y al singer-songwriter) para luego en los coros destapar y reconocer al Jaime Barnes del debut, aunque con claras e íntimas referencias a él mismo. Porque el disco que tenemos enfrente es bastante más intimista que el anterior, igual se puede decir que bastante más oscuro/triste a veces en las letras, pero igualmente escuchable y disfrutable

Snow Angel, de alguna manera triste y tirando al alt-country es una pausa en donde Barnes elabora más (aunque en mi caso, el resultado es de alguna manera plano) en algunos pasajes sobre el sonido de unos tristes arpegios guitarra (que francamente es la escencia de su “bedroom-pop”).

Red Prescription, aunque sigue el tono triste se enriquece (banjo de nuevo) con un poco más de coros y seguramente tiene que ver con el problema de salud de Barnes en el que se vió afectada su memoria a causa de los medicamenteos que le prescribieron, siendo la segunda referencia a esta situación después del primer track.

Pearly… lo-fi, con un tono más folky en base a guitarras y un sonido bajo de banjo se oye suficientemente interesante para sobresalir en el disco, dentro de su sencillez e intrigante letra.

El tono contrastantemente oscuro entre la música-letra y la dulce voz de Barnes continúa en Three Suns, que finalmente deja un pequeño mensaje esperanzador en metáforas muy íntimas. Entran de nuevo los arpegios en un arrullo muy al estilo de Fallen Acrobat con The Sword That Divides, donde hay más trabajo de voz y prácticamente escuchamos a Barnes sólo con su guitarra hasta el último minuto donde más elementos le alcanzan a dar una profundidad distinta al track.

Regresa más protagonista (aunque muy al fondo) el banjo y las campanitas en otro track siempre minimalista: Black Lung, que no puedes dejar de tararear aunque sientas que pronto se desvanece y tienes que volver a oirlo… un track arrullador y simple, como los que sabe hacer Barnes. Oil Rig, arranca en una línea muy similar con un banjo a base prácticamente de dos o cuatro notas, donde se oye algo parecido a una tabla y sonidos tipo cítara que enriquecen el track… y sigue todo muy parecido con All This Things Are So (donde quizá hay un mayor trabajo en los coros y el banjo complementa el trabajo de la guitarra).

Cierra el disco con White Owl, uno de los tracks más elaborados del disco (en este caso, esto es un decir conociendo el esquema simple y minimalista en que Barnes compone su música), acompañado de ebow en un track casi ambiental, más atmosférico, en donde la voz aunque trata de fusionarse con ese mismo ambient resalta clara y suave, vuelve a arrullar prácticamente envolviéndote entre campanitas, su sempiterna guitarra y dos o tres sonidos colocados a lo largo del track.

Barnes y su segunda entrega que sigue siendo basada en el dilucidar y componer para sí mismo se nota más en este disco, con un mejor sonido (aunque el lo-fi del anterior sonaba bastante bien, como hecho a propósito), continúa en la linea que plantó en Fallen Acrobat. Me enteré el pasado 2007 que firmó ya un disco con otra casa disquera, esperemos que las cosas continúen tan bien como con Silber, que lograron ver el talento de este músico (como dicen en sus etiquetas) “de dormitorio” que hace esta música que llega y que puede acompañarte en varios moods (los de calma o reflexión sobre todo) o bien -como en el caso de este disco- te lleva al cuarto de Barnes a meterte en sus momentos más íntimos y en su aparentemente solitario y -muchas veces melancólico- esquema de manejar la música.

Confieso que me faltó un For Centuries en este disco, aunque lo disfruté y lo he traido en mi compañía en momentos de calma…

In The Labyrinth: Dryad

inthelabyrinth dryad

In The Labyrinth
Dryad
(Record Heaven / TonArt Production)
2002
[progressive folk]
Prod: Peter Lindahl
Site: http://www.inthelabyrinth.com/
Tracks @ MySpace:
Eval:  4/5
Art(e): Peter Lindahl + Eva Källander + Håkan Almkvist

Tracks

  1. Lost In The Woods (2:40) [instrumental]
  2. Out Of This Maze (6:59)
  3. Catch A Cloud (7:04)
  4. Nargal (8:38)
  5. Dryad (The Spirit Of The Woods) (4:14)
  6. Trident (5:03)
  7. Jabberwocky (2:44) [instrumental]
  8. Muscarin Madness (4:54)
  9. Deep Saffron (6:07)
  10. Night Of The Baskerville Killer (6:41)
  11. Farewell Little Brother (4:27) [instrumental]

Músicos/Musicians

  • Peter Lindahl – flautas + mellotron + voz + guitarras eléctricas y acústicas + mandolina + viola da gamba + zither + saz + sampleos + efectos + percusión + bajo (7-9)
  • Håkan Almkvist – bajo + guitarra eléctrica + cítara + tabla + efectos + percusión
  • Fereidoun Nadimi – darbouka + daf
  • Helena Selander – voz
  • Kristina Fuentes – voz (coros) (3,8)
  • Micke Lövroth – violín (4)
  • Ismet Demirhan – mei + zurna (7)
  • Stefan Ottman – voz (narración) (9)

Reseña/Review

El proyecto de Peter Lindahl, In The Labyrinth, presenta su tercera entrega; sin haber escuchado los anteriores trabajos, aparentemente sigue una línea de mezclas o fusiones de sonidos étnicos con base en su natal Suecia, pero aderezado y matizado con sonidos del medio oriente principalmente: nótese el uso de instrumentos diversos a lo largo del disco.

El disco arranca con sonidos de guitarras acústicas, enmedio de campanadas con Lost In The Woods y -tal como me gusta- se van agregando instrumentos a medida que avanza el track y es cuando empiezas a observar lo curioso de la mezcla que Lindhal y la banda pretende… mientras las guitarras te mantienen en un fondo totalmente occidental, los sonidos de cítaras se manejan como si estuvieran en otro track oriental… y ambos sonidos están en el mismo track… ¡y funciona!

Out Of This Maze, sin embargo tiene un ambiente francamente de cercano y medio oriente, en su estructura, manejo de voces y coros (que se oyen muy bien sin ser una maravilla… se oyen adecuados) el uso -de nuevo- de cítaras, en este caso de darboukas aún y cuando creo que comienzan a aparecer otros instrumentos como el zither (supongo que es la verión sueca del instrumento) acompañando, al igual que la flauta de Lindahl y una viola ya en el minuto final del track que de nuevo te da una mezcla por demás intereante. Aquí alcancé a desconcertarme un poco al esperar más bien un disco más nórdico… el desconcierto es sólo eso, no es negativo. Tuve, sin embargo que hacerme a otra idea y -por lo mismo- darle más escuchadas al disco.

Catch  A Cloud entre percusiones y campanas, parecería comenzar nuevamente con un ritmo y estructura oriental, sin embargo cambia rápidamente a convertirse en un track más cercano al rock, con tintes de progresivo y lleno de pinceladas étnicas diversas provocadas por la variedad de instrumentos utilizados (difícil distinguir, cuando no lo acostumbras, los sonidos del saz de cuerdas turco, del zither y otros), los cambios y su último minuto y medio le agrega ese toque más de rock.

Voces tipo gregorianas (al menos con esa sensación) generadas por teclados son el arranque de Nargal, a las que le siguen un comienzo excelente de lo que percibo o bien la mandolina acompañada por un zither o bien la cítara atrás y con una mezcla impactante de sonidos de nuevo provocados por la variedad de instrumentos (nótese la tabla y la cítara, las campanas cerca del final del track y en fin todos los instrumentos que desfilan) en un track que no tiene nacionalidad y que funde muchos sonidos y geografías de forma realmente impresionante, aun y cuando casi se vuelve un track de New Age: de lo mejor del disco. Noten también la mandolina en el después de los cuatro minutos y su final a base de sonidos ambientales que dan pie y continuidad a Dryad, el track que inspiró el disco que arranca con ese ambient como si las mismas criaturas del bosque (esas dríadas que son espíritus femeninos de los árboles en la mitología) estuviesen tratando de elevar sus voces que a veces suenan más como lamentos, todo basado en teclados y flautas. La continuidad se mantiene mientras entra la cítara de nuevo en Trident, otro track con un mood más oriental y que junto con la tabla y resto de percusiones y efectos de plano te llevan del bosque al oasis (o desierto?). Todavía de forma ininterrumpida se pega otro track con reminiscencia oriental (gracias a la cítara) Jabberwocky, (otro ser mítico, nacido del poema de Lewis Carroll, del que se narra un fragmento… “Beware The Jabberwock, my son! The jaws that byte, the claws that catch! en forma por demás tenebrosa) y que a diferencia de lo que indicaría su título, al menos musicalmente sigue dándole sentido a lo que pasa en el disco…

Finalmente se rompe la continuidad con Muscarin Madness, un track más bien celta, muy occidental (¿es el zither?) entre campanas que comienza a acompañarse de más percusión (campanas) e instrumentos de cuerda, llegando a la cítara que orientaliza en espasmos al track, de nuevo logrando una excelente fusión hasta que aparece la suave voz de Lindahl, dandole el toque occidental al track, lleno de cuerdas que se mezclan entre sí.

Se une al track anterior de manera sutil, Deep Saffron, que con todo y las fusiones, arranca de alguna manera (el bajo y la guitarra quizá) más en tono de rock que otros tracks. Se unen flautas en un beat lento casi, pero sin llegar a ser letárgico, con influencias (sólo influencias) de Floyd, mientras una voz narra eventos enmedio de un ambient que crece y sirve de puente para un cambio hacia algo que de nuevo parece más material de New Age o el mal llamado World Music llenando de coros femeninos (lamentos quizá) con un toque oriental, cítaras y demás que hacen de este track otra delicia. Por cierto, el sonido a lo largo del álbum es bueno lo que permite disfrutar mejor toda esta experiencia.

Night Of The Baskerville Killer es EL track con más elementos de rock y de progresivo que alcanzo a percibir en el disco entre otros es quizá el que tiene más letra que otras, los motivos, las voces y los beats le dan lo necesario para considerarlo como tal. Un excelente track que hasta parece fuera de lugar enmedio de todo lo que se ha escuchado al momento, aunque a partir de la mitad del track vuelve a llenarse de todos los instrumentos que están mezclando a lo largo del álbum con un excelente resultado. A esta altura y con el mood que traía el disco, no puedo decir que sea mi track favorito, sin embargo sí destaca, quizá junto con Nargal.

Lindahl y la banda cierran todo con un track dedicado a su hermano Niklas con Farewell Little Brother, un track algo melancólico, lento, dramático y orquestado que quizá se parece más a lo que me había imaginado del disco completo, donde de nuevo los espíritus de la naturaleza en voz de Helena Selander salen a hacer oir su lamento y a despedirse de este interesante viaje…

Un disco que impacta -en mi caso porque no me lo esperaba- y que sí vale la pena… advierto: el progresivo se esboza y no es la base de este material que es más una fusión étnica… y sí, vale la pena.

Urusen: One Day In June

urusen onedayinjune

Urusen
One Day In June
(Independiente/The Almighty Rooftop Record Company)
2007 [07.31]
[acoustic pop (folk) rock]
Prod
: Peter Beatty + Ben Please
Site: http://www.urusen.co.uk
Tracks @ MySpace: http://www.myspace.com/urusen
Eval: 4.5/5
Art(e): Peter Beatty

Tracks

  1. Vote For Me (3:47)
  2. Now That She Has Flown (5:25)
  3. Lacuna (2:16)
  4. Daylight Soon (3:30)
  5. Crone (1:11)
  6. Nosediving (5:27)
  7. Map Of Nowhere (4:13)
  8. Guitar Song (2:01)
  9. Angel (5:18)
  10. Hugo (3:50)
  11. Nobody Knows (5:02)
  12. The End Of Rob’s Car (1:44)
  13. One Day In June (6:12)
  14. Have A Go Now (1:55)
  15. Impossibly (3:41)
  16. End Of The Night (4:15)

Músicos/Musicians

  • Peter Beatty – voz + guitarra + charango + percusión
  • Ben Please – voz + guitarra + charango + piano + percusión
  • Nick Ullmann – cello + percusión
  • Jay Darwish – bajo + contrabajo
  • Rob Summers – batería + violín

con/with

  • Sam Swallow – piano + órgano + voz (coros) + trompeta
  • Chris Hutchings – batería
  • Ben Lamsden – bajo
  • Attah Ocholi – congas + bongós + voz (coros)
  • Beki Doe – violín
  • Jon Wordsworth – bajo acústico
  • Hannah Tucker – violín
  • Emily Brown – violín

Reseña/Review

Tenemos que presumir la portada, que es la de la edición especial que llegó hace algunas semanas y que finalmente reseñamos, después de escucharla cada quien y que me tocase el turno y fuese el elegido para escribir.

Los de Bath, ahora convertidos en una banda (y se nota… hay una profundidad mayor en la ejecución y esperamos que como banda continúen y crezcan más) nos entregan un producto que no puedo atribuir a otra cosa que no sea un cariño gigantesco a la música a lo bien hecho y por supuesto al talento.

Si nos asombró su debut con Life Under Seat, One Day In June es otro regalo y una buena forma de decirnos que su debut no fué casualidad. Este disco es una belleza… y más si aparte lo recibes en su edición especial, de la cual nos tocó el número 066. Un agasajo a la vista preparándote para lo que vas a escuchar…. Tiemblan las manos quitando el celofán donde viene guardado y empiezas a ver la invitación al lanzamiento (se dió el 31 de Julio de este año, aunque estuvo disponible en iTunes un par de días antes), el artwork que seguramente acompaña a la edición regular (nada de regular musicalmente hablando) ya característico con los dibujos de Peter Beatty (estilo El Principito) y curiosamente con un artilugio volador de DaVinci o bien el mismísimo Moorglade (o la imaginacion de Beatty)elevado por globos… un plus.

Con los primeras notas del piano (como si Life Under Seat continuase), pero sobre todo con la voz, regresa la magia de la banda.

Now That She Has Flown, sin embargo, siendo reconocible como música de la banda, llena el lugar donde lo escuchas: bajo, cello, la batería que envuelven el espacio y lo hacen de forma excelente, queriendo decirte: “Hey, ya somos una banda y así sonamos”. Y es que es un sonido que sigue siendo difícil de categorizar, porque no es folk, aunque suena mucho a eso, suena igual a indie pop, pero hay cosas que no necesariamente lo son… Lacuna, por ejemplo, que arranca como si estuvieras jugando con la guitarra con tus amigos, hasta que la segunda guitarra comienza a acompañar… y de un de repente suena una trompeta al mismo tiempo que la voz, con un matiz jazzy con los pianos hacia el final en este estupendo y corto track… ¿Quién dice que una canción debe medir 5 minutos para transmitir algo?. Asombroso lo que se logra en poco más de dos minutitos…

Los coros en Daylight Soon son medicina no sólo para los oídos, sino también para el alma, por más cliché que se escuche, tienen que darle una probada… un track “simple” de los que se te quedan pegados al cerebro, dulces (y hacer esto casi 16 veces en un álbum es todo un logro… y estos británicos lo hacen). Noten cómo el bajo y el resto de instrumentos y percusión dan profundidad. Bienvenida la formación de la banda.

Arranca para mí la parte interesante de la banda con Crone, un cortísimo experimento instrumental que quisieras que evolucionara y continuara por más tiempo… y que de no ser porque tiene vida propia parecería ser un puente para Nosediving, escuchen lo que pasa al minuto con 23 segundos, donde a las guitarras y voces comienzan a agregarse la batería y el cello creciendo el track y dándole una profundidad que no se había logrado en Life Under Seat. De veras les suplico que escuchen los charangos en su aparición y cómo se utilizan… a mí esto no me deja de impresionar… si estás de mood, de verdad que vas a agradecer este disco. Las cuerdas del último minuto hacen aparecer el folk en la banda por algunos segundos.

Map Of Nowhere (que, por cierto, al menos en esta edición limitada viene acompañando el artwork en una impresión que según entiendo, fué hecha a mano en una imprenta del siglo XIX, donde vienen muchos de los eventos contados al lo largo del disco, interesante) un poco más triste, acompañada por el cello es un acierto como cambio de tono dentro del álbum.

Excelente el otro cambio de apenas dos minutos de Guitar Song (si existió Piano Song en Life Under Seat, nos debían esta guitar song… instrumental de apenas dos minutos).

Con el cello que se está convirtiendo rápidamente en parte del sonido arranca la que quizá es mi favorita del disco (y esto es una locura decirlo con un disco como éste): Angel. Los violines, las voces, la letra (quizá no la mejor, pero me ganchó), los cambios los espacios con guitarra y un platillo, todo está en su lugar y vaya que en su lugar… el track se escucha sinfónico y aunque no lo sea tanto, es una canción de rock con todas sus letras. Una maravilla….

Los sonidos de charango y un sonido alegre que es la versión de un ritmo latino para la banda, que dedica a Chávez el track Hugo, quizá más por antipatía al enemigo común que al recién estrenado dictador (en estos días se dió el sí al mantenimiento de la figura presidencial en forma indefinida en Venezuela, que tiene un sistema y background muy distinto al que existe en Europa, donde quizá no se entienda lo que ésto significa por muy loables y nobles que parezcan las ideas y visiones, pero finalmente aquí estamos compartiendo la música más que las ideas, quizá la política no sea mi fuerte, ni mucho menos tema de una reseña, sino más bien de un café… ojalá lo tomásemos con la banda en algún momento) un bonito y pegajoso track, con letras mordaces e inteligentes (“you give devil a bad name“… ja!) que hará una delicia al oido al igual que el resto de las canciones.

El manejo de guitarras creciendo y madurando (escuchen los sonidos que les sacan en este track) se nota bastante en Nobody Knows, mientras se agrega el cello y violines en un track que tiene más de chamber pop, de nuevo sin serlo… oigan los pianos, y el crescendo que arranca a los dos minutos y medio. Buenísimo el track.

Otro cortísimo instrumental… The End Of Rob’s Car… si se basó en un hecho real (aparece también en el car junk en el Mapa de Nowhere), debió haber sido una gran pérdida… dedicarle un track así, por corto que sea….

Sigue la canción que da nombre al disco, One Day In June, un track lento en su inicio, que crece en el mismo beat, casi triste o más bien melancólico…. en un track que se escucha más pomposo (y no por ello menos atractivo que el resto), seguido del último “intermedio” de menos de dos minutos, ahora cantado, de Have A Go Now.

Impossibly es un track donde el bajo hace un trabajo estupendo en contraste con las voces (especialmente la de Ben). Urusen clásico….

Finaliza todo con End Of The Night un track que intenta más sofisticación y que sin ser el mejor de los tracks es un buen redondeador del trabajo realizado a lo largo del album…que no podemos más que recomendarles al igual que lo hicimos con el anterior, Life Under Seat… estamos ante una banda que vamos a seguir, no matter what… se lo ganaron con este disco.

Revisar también / See also

Life Under Seat


Heller Mason: Minimalist & Anchored

Minimalist & Anchored

Heller Mason
Minimalist & Anchored
 (Silber Records)
2006
[folk slowcore pop]
Prod: Justin Perkins/Todd Vandenberg
Site:
Eval: 4.5/5
Art(e): Tyler Deeb + Samantha Jean Hayes (handwriting) 

Tracks

  1. After All Is Said & Done, More Was Said Than Done (3:33)
  2. Packing My Bags For Hell (3:59)
  3. I Hate Drama & You’re Being Dramatic (3:54)
  4. Drown The Villages On The Maine Coast (4:01)
  5. Barreling Towards Nowhere Like There’s No Tomorrow (3:38)
  6. Sick To Death Of Sobriety (2:07)
  7. You Called My Bluff (2:29)
  8. Minimalist & Anchored (5:59)
  9. So, This Is How It Ends? (2:49)
  10. Duluth [bonus] (4:25)
  11. Fools & Angels [bonus] (3:36)

Músicos/Musicians

  • Todd Vanderberg – voz + guitarra acústica

con/with

  • Justin Bricco – guitarra eléctrica
  • Adam Cargin – batería
  • Christopher Dietz – bajo
  • Ashlee Gene Krull – voz
  • Daniel McMahon – guitarra eléctrica + lap steel
  • Justin Mitchel – piano + trompeta
  • Matthew Rajala – guitarra eléctrica
  • Matt Turner – cello
  • Abigail Zdrale – voz + wurlitzer

Reseña/Review

Este disco es una delicia. De lo que más he puesto en el estéreo últimamente.

El toque folk (casi neocountry) en el arranque de After All… y la voz suave, susurrante de Vandenberg acompañando a su guitarra mientras se suben el resto de instrumentos (muy bien logrados) en especial el cello y las guitarras, incluyendo el lap steel convierten a este track en un pasaje obligado en el disco.

En Packing My Bags… el resto de invitados le agregan una vivacidad y alegría al track, creando un cambio de mood que se agradece en el disco, siendo un track muy ligero, válido.

Cuenta la leyenda que el disco comienza con las grabaciones de Vandenberg y su guitarra y en el estudio, entiendo, se fueron agregando el resto de instrumentos. Si esto es así, los músicos restantes hicieron una obra de arte a la par de la composición de Vanderberg. Captaron el sentimiento intimista del autor y lo “agrandaron” quizá haciéndolo más íntimo en varios tracks.

Un ejemplo impactante y buenísimo (de nuevo escuchen el cello de Turner, los coros y en general toda la atmósfera) es I Hate Drama…, uno de mis tracks favoritos. Suave, lento y flotante, con una buena letra.

Drown The Villages… sigue la misma línea que el anterior, quizá un tanto más lejano, ímposiblemente más lento y donde la batería, el bajo y el cello le dan un toque de indie pop del nuevo que bien puede equipararse a varias bandas. Excelente track!

Barreling Towars Nowhere… parecería igual, aunque a veces se antoja que Vandenberg ni siquiera te voltea a ver y está en su sala componiendo sin que nadie lo moleste, ni tú que le escuchas, así de íntimo se oye, una delicia si sabes escuchar esta música (algo que puede quebrarte si andas en un mood melancólico).

Llega Sick To Death… para poner un poco de orden y endulzar e iluminar un poco el mood de las últimas tres canciones en otro track muy country-folk, bueno sin ser el mejor.

Minimalist & Anchored es mi otro track favorito en el disco. Todo está en su lugar, comenzando con el cello, sonidos aludiendo al nombre del track… todo minimalista y bello. Dulce y agridulce. Un agasajo total. El disco que quizá más que los demás (y vaya que esto es un decir) hace que valga la pena acercarse a Heller Mason.

Los bonus tracks se los dejo para que se lleven una agradable sorpresa… aún así como suena Duluth o Fools… hubiese podido también sonar todo el disco… precioso, pero se nota el trabajo impresionante que hizo todo el equipo después de escuchar estos dos tracks.

Black Happy Day: In The Garden Of Ghostflowers

cover_bhd_gf

Black Happy Day
In The Garden Of Ghostflowers
 (Silber Records)
2006
[dark folk ambient]
Prod: BHD
Site: http://www.lyciummusic.com
Eval: 4/5
Art(e): N/A 

Tracks

  1. The Leaves Of Life (2:28)
  2. In The Garden Of Ghostflowers (2:30)
  3. Whore (6:48)
  4. Edward (4:06)
  5. On The Wind And Loneliness (4:02)
  6. How They Weep And Moan! (1:28)
  7. A Lyke Wake Dirge (4:53)
  8. How Many Hours ‘Til The Spiders’s Work Is Done? (9:47)
  9. Wolf & Hare (7:20)
  10. Hand In Hand (2:56)
  11. Be Thou My Vision (4:33)

Músicos/Musicians

  • Tara Vanflower
  • Timothy Renner, Revelator

Reseña/Review

Silber Records sigue encontrando y  promoviendo cosas interesantes. Dos músicos que ya están en el sello, Tara Vanflower (Lycia y con entregas propias) y Timothy Renner (Stone Breath) entregan un disco bastante interesante: una joya por lo raro y novedoso.

Definitivamente no es para todos los moods y para todo el público. La gente que disfruta de trabajos más bien oscuros va a disfrutar esta música al máximo.

Arrancando con The Leaves Of Life, que en momentos parece un canto religioso prácticamente a base de efectos sobre la voz profunda de Reener a coro con Vanflower quien agudiza a lo largo de varios tracks su voz para que el contraste sea mayor… una misa que se antoja -he de decir- oscura.

In The Garden Of Ghostflowers, continúa la fórmula, ahora ya con más instrumentos, lo que alcanzo a reconocer como la Revelator-Guitar. Todavía oscuro en mood y letras, pero con un toque de goth-folk si es que lo quieres clasificar de alguna forma.

El ambient que en algún momento ha manejado Lycia (que es la banda que sí he escuchado, al igual que a Tara Vanflower) atisba en Whore, que sigue el mismo patrón pero ahora en un track que arranca como tal, como ambient, como lo que los músicos parece que les acomoda mejor.

De nuevo las cuerdas de guitarras y banjos aparecen a la par que las voces en forma casi de lamentos en un mood que parece un canto antiquísimo (de hecho es un track tradicional, según el booklet) en Edward. Interesante, oscura y melancólica. Buen track!

El sonido de caja de música le da un toque, que dependiendo de tu estado de ánimo y sobre todo al aparecer esa voz profunda de Renner, puede llegar a ser aterrador a momentos, en Of The Wind… sin embargo es un track que puedes disfrutar, de repente te da la sensación de alegre oscuridad que puede provocar un trabajo de Tim Burton. Aquí es donde entendí el nombre de la banda, y más si escuchas otros tracks que sí difieren de lo escuchado hasta ahora. Pronto llegaremos a ellos. Aunque un buen indicio bien puede ser la cortísima How They Weep… que aumenta el beat, aunque con poco cambio en el mood.

Otro track tradicional, arreglado por el dúo, y que sí se oye como tal, tradicional y oscurísimo A Lyke Wake Dirge con un sonido oscurísimo agregado por el banjo (saintbanjo?), se antoja parecido a Edward. How Many Hours… repite y alarga la formula de tracks anteriores a unos 10 minutos en un trance ambient interminable con los lamentos a todo lo que da. Igual que en Wolf & Hare y los ooouuummmmm enmedio de las cascadas de agua en lo que parece un ritual oscurísimo, más oscuro que pagano… spooky con la voz tratada de Renner. Bueno para estas fechas.

Fuera del atractivo que para muchos tendrá este disco tan oscuro, las dos piezas que disfruté más (y como digo, aparte de descubrir esta rareza) son los tracks más acústicos, menos ambient, y que se apartan de todo el estilo del disco, y las mejores muestras se dan con los últimos dos tracks, que como mencionaba antes, terminan por hacerte entender el nombre de la banda: tracks alegres, dentro de lo que cabe, y dulces, en especial Hand In Hand, otro track tradicional, el que más le agradezco al dúo y el cierre excepcional de Be Thou My Vision.

Un disco diferente e, insisto, no para todos. Si andas en la onda dark-goth y quieres probar algo distinto, seguro que descubrirás algo nuevo con Black Happy Day.