Tiffany Apan: Poet

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Tiffany Apan
Poet
(Independiente)
2008 [02.26]
[dark progmetal goth]
Prod
: Tiffany Apan + Jason English + Rowen Poole
Site: http://www.tiffany-apan.com
Tracks @ MySpace: http://www.myspace.com/tiffanyapanmusic
Eval: 2.5/5
Art(e): Mark Kapsha

Tracks

  1. Ghost (3:21)
  2. Porcelain Doll (5:03)
  3. Free (5:37)
  4. Run Away And Hide (5:19)
  5. Ghost (Persephone’s NetherRealm Remix)
  6. A Prayer (4:59)
  7. Black Forest (2:23)
  8. Scarborough Fair (3:45)
  9. Detiny’s Path (5:15)
  10. Ashes To Dust (4:53)
  11. Warrior (Soldier For Myself) (3:46)

Músicos/Musicians

  • Tiffany Apan – voz + teclados
  • Jason English – guitarras + teclados + bajo + sintetizador + drum machine
  • Csaba Domos – batería (3,4,10,11)

Reseña/Review

Tiffany Apan se conectó hace unas semanas con nosotros a través de MySpace, curiosamente, andaba dando vueltas por mi tienda en línea de música cuando había escuchado algo de ella. Al no contactar a Chuy que anda en México, decidí adquirir todo el Poet para realizar esta reseña. Apan, aparte de la música (de lo que nos haremos cargo en esta reseña) también anda en películas y otras cosas, visiten su sitio.

Ghost, una canción simple, más melancólica que oscura, basada mucho en el piano y, sobre todo, en la voz de Apan (obviamente el activo más preciado en el álbum) de una muy buena bienvenida a Poet un disco en la línea más bien goth-oscuro con un aire progresivo que crea un aire en ciertos momentos etéreo, hasta misterioso. Excelente track.

El mood termina ensombreciéndose más con un cambio -digamos- más agresivo, entrando a la línea del metal, en una Porcelain Girl que de alguna manera se satura, incluso opacando de alguna manera la voz de Apan. La idea alrededor del track es buena, incluso con la parte hablada y susurrada.

Free sigue con el tono metálico del disco, dark (aunque menos que en el track anterior). Aunque la voz sigue siendo el instrumento predominante, el ansia de lucirla, que funciona muy bien en partes de este track, llega a desmerecer en otros (los tonos agudos, por ejemplo). Muchos seguidores del doom o del metal en general podrán no coincidir en esto. Fué lo que sentí después de varias escuchadas y el track es desafortunado, al menos no lo consideraría como carta de presentación para Apan.

Run Away And Hide, con su ambient etéreo inicial a base de teclados, por otro lado, da un giro interesantísimo a la música que hace Apan, casi medieval por momentos y donde la voz nos lleva y genera el mood correcto. Las guitarras, sin ser extraordinarias, realizan su trabajo. En mi opinión es en este tipo de tracks donde mejor se explota lo que Apan puede hacer y -sobre todo- su voz. Otro de los tracks sobresalientes del disco.

Sigue una versión remezclada de Ghost, que también funciona. Finalmente la composición y melodías son muy buenas. Me quedo con la original (aunque repito, ambas funcionan, quizá dependa de tu mood… no soy muy fan de los remixes y lo digo porque trato de conseguir todos los de aquellas canciones que me gustan, termino en un 90% de los casos con la original).

Con A Prayer, casi siento que me escucharon, puesto que es otro track con esa aura más bien etérea, que tan bien puede explotar Tiffany Apan, quien termina llevándote a esos mundos de castillos de piedra, cadenas y oscuridad, como si una sacerdotisa celta estuviera elevando plegarias a la naturaleza. Bastante cool.

El track Black Forest, totalmente metal, susurrado y lleno de guitarras y teclados de fondo funciona mucho mejor que otros tracks para mostrar el lado más agresivo de la música de Tiffany Apan. Buen cambio para dar entrada al cover de Scarborough Fair, una de mis canciones favoritas, metal-style, que en momentos puede sonar hasta un poco exagerado en la voz, pero que es uno de los tracks a recordar en el disco. Vale la pena.

Destiny’s Path, nuevamente misterioso, oscuro, tenebroso quizá complete la descripción de un track interesantemene parsimonioso, llamativo a pesar de lo oscuro del inicio y que va creciendo junto con la voz calmada de Apan, haciendo otro buen track.

Escuchando la batería en Ashes To Ashes, probablemente habrá hecho falta un trabajo similar en otros tracks. Habrá que esperar un baterista de planta en el siguiente disco. Curioso el cambio en el tono de la voz de Apan que quizá no explote su voz al 100%, funciona en un track que tiene más espíritu de metal que otros tracks que pudieran tener más elementos de metal… y todo por la actuación de la voz. Un track hasta cierto punto divertido y completo… me quedo también con él.

En el mismo tono aparece el teclado, seguido de el bajo golpeado y las guitarras de Warrior, lleno de todo: rápido, energético, con partes habladas (el inicio con “Only me, and me alone…”  llevándonos del fast-singing, hacia picos agudos de manera magistral, una montaña rusa musical, que convierte a éste en uno de mis tracks favoritos del disco. ¡Cool!

El álbum se despide con Whispers, que arranca con los scratchs de un vinil muy lo-fi y nos sorprende con un track country en el que todo el mood queda excelente para la voz de Apan… shocking, but cool! Buena sorpresa para la despedida.

Muchos amantes de bandas de metal con voces femeninas van a poder apreciar Poet. Puede que falte una banda completa y algunos elementos en la producción, pero el disco no desagrada, divierte y -sobre todo- sienta bases para algo mejor por venir en siguientes entregas. Lo estaremos esperando.

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Jethro Tull: Aqualung

Jethro Tull
Aqualung
(Island)
1971 [03.19]
(1999 Chrisalys bonus edition reviewed)
[progressive (hard) rock]
Prod: Ian Anderson + Terry Ellis
Site: http://jethrotull.com
Tracks @ MySpace:
Eval: 4.5/5
Art(e): Burton Silverman

Tracks

  1. Aqualung (6:31)
  2. Cross-Eyed Mary (4:06)
  3. Cheap Day Return (1:21)
  4. Mother Goose (3:51)
  5. Wond’ring Aloud (1:53)
  6. Up To Me (3:15)
  7. My God (7:08)
  8. Hymn 43 (3:14)
  9. Slipstream (1:13)
  10. Locomotive Breath (4:23)
  11. Wind Up (6:01)

    Bonus Tracks (1996-1999 edition)

  12. Lick Your Fingers Clean (2:46)
  13. Wind Up (Quad Version) (5:24)
  14. Excerpts From The Ian Anderson Interview (Mojo Magazine) (13:59)
  15. Song For Jeffrey (BBC) (2:51)
  16. Fat Man (BBC) (2:57)
  17. Bourée (BBC) (3:58)

Músicos/musicians

  • Ian Anderson – voz + flauta + guitarra acústica
  • Martin Barre – guitarras eléctricas + flauta dulce
  • John Evan – piano + organo + mellotron
  • Jeffrey Hammond – bajo + flauta dulce (alto) + voces
  • Clive Bunker – batería + percusión

Reseña/Review

La legendaria cuarta entrega de la banda británica que comenzó tocando más bien blues y luego -como varias otras bandas inglesas- se zambulló en el art o prog rock con o sin intención, pero quizá buscando algún giro más intelectual en su expresión musical (recordemos que comenzaron a usar flauta desde sus inicios, cosa extraordinaria y no necesariamente muy aceptada o bien vista en aquél entonces), fué grabada entre diciembre de 1970 y febrero de 1971 en los Island Studios en Londres, mientras Led Zeppelin mezclaba su cuarto álbum en el estudio pequeño al lado del grande donde trabajaban Anderson y los Tull.

En esos tiempos, Luis Echeverría asumía la presidencia en México, comenzaban a limitarse los anuncios de cigarros en radio y TV en los Estados Unidos, Portugal intentaba invadir la Guinea, se aislaba a Sudáfrica a causa de su política de apartheid, la nave Venera 7 rusa llegaba a Venus, se levantaba la primera torre gemela del World Trade Center en Nueva York, Paul McCartney comenzaba los trámites legales para disolver la asociación musical de The Beatles, Idi Amin ascendía al poder en Uganda tras deponer al presidente Obote, se sentenciaba a Charles Manson (quien llegó a asociarse y a convivir con Dennis Wilson de los Beach Boys) y tres miembros femeninos de su “familia” por los asesinatos de Sharon Tate (esposa de Roman Polanski) y el matrimonio LaBianca. La armadora Rolls-Royce se declaraba en bancarrota, siendo nacionalizada por el gobierno inglés mientras la misión Apollo 14 lograba el tercer alunizaje exitoso. Se inauguraba el índice Nasdaq en la bolsa estadounidense, Satchel Page lograba la entrada de un negro al salón de la fama del béisbol, mientras comenzaban los abortos legalizados en Holanda y el tremendo Evel Knievel lograba saltar sobre 19 carros en su moto. Pablo Neruda ganaba ese año el nobel de Literatura. Fallecían Coco Chanel y poco después Igor Stravinsky, mientras nacían Kid Rock (buh), Denise Richards, Erykah Baduh, Sean Astin y Ewan McGregor.

En la música, mientras grababan salían entre otras cosas The Man Who Sold The World de Bowie, Paranoid de Black Sabbath, Pearl de Janis JoplinPlastic Ono Band, No Dice de Bad Finger, Tea For The Tillerman de Cat Stevens,  Soul Rebels de The Wailers, Gary Moore parte de Skid Row sacaba un pequeño intento de EP (Skid), aparecían Derek & The Dominoes, Lizard de King Crimson, debutaban Emerson, Lake and Palmer (después de desbandarse The Nice), Funkadelic un poco antes. Se desbandaban The Beatles, Simon & Garfunkel y The Monkees (gracias a Dios), Eric Burdon y War mientras se formaban Queen, Aerosmith y The Doobie Brothers.

Al salir a mercado Aqualung también se escuchaban Meddle de Pink Floyd, Collage de Le Orme, La Biblia de Vox Dei, L.A. Woman de The Doors, debutaban REO Speedwagon (puajj), KraftwerkLed Zeppelin tocaba por primera vez en Belfast Stairway To Heaven y mucho estaba por pasar a finales de ese mismo año.

Esas primeras 6 notas tétricas, contundente, agresivas, doom, heavy de Aqualung hacen ya de este disco algo especial. La primera vez que lo escuché (no recuerdo cuándo, pero sí fue hace ya bastante tiempo) no me gustó, era demasiado oscuro. Esa primera impresión puede hacer que no disfrute tremendo track con sus tres movimientos.

Después de platicarnos acerca del vagabundo de no muy buenas intenciones (Aqualung, llamado así por tener probablemente hechos nada los pulmones como hace ver el sonido de su respiración), se describe otro personaje, también de dudosa reputación: Cross-Eyed Mary, en un track de igual energía aunque un poco menos oscuro, que arranca ahora sí con la flauta de Anderson, mientras se va acompañando uno a uno del resto de los instrumentos, piano, teclados (siempre de fondo), en crescendo hasta que se llega  a la irrupción de la voz, esa voz poco dotada que aquí, suena más forzada, más delirante, gritando más que cantando, mientras teclado y guitarra arremeten con agresividad, mientras  Mary se cruza en este track en un momento con Aqualung (quien quizá atrae su atención a través del patio)… este solo dato pudo haber dado pie al manejo (por otros, que no por Anderson) de un “album concepto” (pero lo mejor en cuanto al concepto está por venir y, dado que no lo fué, fué un excelente trabajo de selección de temas/letras).

Después de estos tracks, un pequeño puente de ese folk-rock que estaba desarrollando la banda: Cheap Day Return con la voz más suavizada de Anderson en un track que aparentemente se refiere a él mismo y la enfermedad por la que atravesaba su padre… y con la maravilla que son las guitarras acústicas de Tull (aunque quizá no hubiese sido un total virtuoso en la guitarra, junto con Barre, Anderson es buenísimo, realmente bueno con la acústica).

El “puente” no intencional, da pie a uno de mis tracks favoritos de Tull: Mother Goose, folk, con flautas (trasversa y dulce), sonidos de bohdran, acústicas a más no poder y de nuevo con la voz de Anderson, que ya a estas alturas se reconoce, se acepta que no es ni por mucho buena, pero que finalmente es la expresión de la banda, que ya se alaba y se aplaude, mientras habla, suaviza e intenta cantar haciendo lo necesario para que la forma en que modula esconda de alguna manera sus limitantes… no importa: es Tull y es -para muchos, no para mí- su disco insignia.

Se sigue un track más suave y dedicado ahora al romance: Wond’ring Aloud, en este caso acompañado de arreglos de cuerda, cortesía de David Palmer en un track.

Se da luego un pequeño giro entre los balbuceos de Jeffrey Hammond en un track de blues-jazz-rock (obviamente mucho más rock que otra cosa) Up To Me, donde se nota que los músicos se divirtieron de lo lindo haciendo de todo… La flauta dando su toque especial al track (como siempre en Tull). Denle una escuchada a las pocas intervenciones de guitarra eléctrica de Barre… nada del otro mundo, pero puestas donde deben.

Arranca lo que en el disco original, fue el segundo lado: con lo que parece todo un tratado sobre Dios y la religión (o más bien de la institución eclesiástica, que aplicaría aparentemente a la Iglesia anglicana, aunque bien puede servir a otras más), dando su lugar al primero y haciendo ver todas las fallas de la segunda…

Y arranca contundente, con My God (atención al solo de flauta, por favor, antes que arranquen “los coros”), donde se cuestiona las formas en que se ha ido desarrollando el concepto religioso y al mismo tiempo de Dios por los que manejan la iglesia… crítica ácida. El track, sin embargo, con su tono gris, es una maravilla desde el arranque rápido de la acústica en solitario, que se acompaña luego por el piano y la voz acusadora de Anderson que por alguna razón -al menos en el disco- adquiere autoridad, mientras -después de un rato- entra toda la banda con estridencia, hasta que todos se callan para dejar a Anderson y su solo de flauta que llega a un punto francamente religioso: coros y flauta, übercool, regresando para finalizar de nuevo con toda la banda (y después de todos los cambios) llegando casi al principio. De lo mejor del disco, definitivamente.

Otro buen track de rock que refiere de alguna forma u otra a la religión, siendo un llamado de atención de que se anteponen muchos otros intereses antes que el bien y cómo muchas veces esto se hace en el mismísimo nombre de Dios. Y es que Hymn 43 bien puede ser un himno en contra de la hipocresía o bien un alarido que busque que pensemos, todo en un tono de blues rock tremendo, piano y guitarras  (noten el rasgueo particular en este track) y bajo eléctricos y una batería que dejan de repente aparecer a la flauta por aquí y por allá.

Otro “puente” suave, con Slipstream y el mensaje para los que privilegian lo material, olvidándose de ese Dios que anda por ahí, dando el mensaje en una manera corta y suave……

Y aparece el piano que precede la introducción de quizá uno de los tracks más reconocidos y queridos de la discografía de Tull (sin despreciar a Aqualung), el sonido casi de bar del piano, mientras se integran los aullidos lejanos de la guitarra eléctrica en todo el intro que se apaga y vuelve a subir para arrancar en otro ritmo con la guitarra eléctrica y el resto de la banda al frente y en donde poco te importa la voz de Anderson, el track es demasiado imponente para fijarte en algo más que en el mismo como un todo… Locomotive Breath y la técnica en el solo de flauta mientras respira/canta sobre el instrumento escuchando tanto el aliento como el sonido mismo de la flauta es imborrable, haciéndote a veces olvidar el triste y patético mensaje de Charlie y cómo su vida se va al abismo, mientras se llega

El disco finaliza con Wind Up -mientras en todo este segundo lado no se deja de hacer alusión a Dios de alguna u otra forma- en donde se critica la forma tan estúpida en que tratamos de esconder de ese Dios que nosotros mismos declaramos omnipresente, los actos que cometemos a través de formas e idas al templo, desde el punto de vista del jovencito que fué a la escuela dominical, podemos engañarnos, a Dios no, es el mensaje…. mientras escuchamos un track que arranca suave, nuevamente a base de piano y va tomando tonos hard como muchos otros tracks en el disco. Toda una experiencia… entre la música, las gesticulaciones de Anderson (casi se oyen en lugar de verse).

Una excelente obra Aqualung, definitivamente marcó hito al igual que muchos otros discos que estaban saliendo en su tiempo.

La edición especial, cuenta con una versión masterizada del cuadrafónico (método de grabación del disco). Varios bonus (algunos de grabaciones directas en la BBC) y una interesante conversación con Anderson alrededor de la grabación y el momento que se vivía cuando se grabó el disco, vale la pena, aparte de recomendarles ampliamente el disco (duh! como si requiriese mi recomendación…) les recomiendo mucho las versiones re-masterizadas y con bonus.

The Soundtrack Without Film: Wrath’s Fury

The Soundtrack Without Film
Wrath’s Fury
(Independiente)
2008
[progressive]
Prod
: David Adrián
Site: http://www.myspace.com/soundtrackwithoutfilm
Tracks @ MySpace: http://www.myspace.com/soundtrackwithoutfilm
Eval: 4.5/5
Art(e): Arturo Leal

Tracks

  1. The Arrival (1:34) – instrumental
  2. Eternal Dominions (4:13)
  3. Reflections (4:12)
  4. Purple Echoes (3:25) – instrumental
  5. Velvet Ruins (3:37)
  6. Days Of Fury (4:20)
  7. The Tunnel (4:20) – instrumental
  8. Nights Of Wrath (4:59)
  9. When I Used To Be A Happy Child (3:34)
  10. 3:33 AM (3:33) – instrumental
  11. Moons (7:23)

Músicos/Musicians

  • David Adrián – batería + guitarra rítmica + guitarra acústica + teclados + programación + cello + diseño de sonido
  • Pablo González – bajo
  • Marcela Bovio – voz (conciencia sabia)
  • Alan González – timpani
  • Judith De Los Santos – Voz (conciencia noble)
  • Pizote – guitarra
  • Patricio Tomaselli – guitarra
  • Tjamme – didgeridoo
  • Maximiliano Annibaldi – theremin
  • Kevin Brooks – guitarra
  • Ciro Visconti – theremin
  • Celeste Núñez – voz (conciencia caótica)
  • Robert Klawonn – guitarra
  • Grace Lingow – voz (conciencia melancólica)
  • Burak Kahraman – guitarra
  • Mariana Castañeda – voz  (conciencia melancólica)
  • Andy Salvanos – stick
  • Cyndee Lee – violín eléctrico
  • Jack Hsu – er-hu
  • Miroslava Garza – violín
  • David Ahedo – viola
  • Konrad Komusinski – cello
  • Michael Bianco – guitarra 14 cuerdas
  • Özgün Göktürk – guitarra
  • Tim Nel – guitarra
  • Ally Storch – violín
  • Roberto Quintanilla – guitarra

Reseña/Review

Hace poco nos hicieron un comentario en una reseña, indicando que la evaluación que habíamos dado a un disco, por el esfuerzo que implicaba, merecía las “5 notas”. Es posible, habría que haber estado al tanto del esfuerzo, pero sobre todo que éste fuese notorio y aportase al resultado final (y no es que no lo hiciese, quizá nos faltase contexto). Pues bien: en este caso conocemos el esfuerzo, interpretamos el valor que el mismo da al resultado final y definitivamente estamos ante una obra por demás interesante, complicada en su realización, tanto que a pesar de la insistencia, obtenemos del autor que es prácticamente imposible recrearla en vivo.

Estamos hablando del disco de The Soundtrack Without Film, proyecto del músico David Adrián (ex-Hydra) baterista/multi-instrumentalista, que como muchos otros lanza su experimento despues de meses y meses de investigación y ahínco que no dejan de ser notorios a lo largo del álbum.

Al mismo tiempo que se desarrollaba una idea de raíces cinemáticas (el sueño de Emilio y sus descubrimientos, altibajos, mientras las diversas facetas de su conciencia lo acompañan), dando un lugar preponderante a la historia, David se dió a la búsqueda de sonidos y músicos que le acompañasen en la aventura… ¡Buscando en MySpace!, solicitando ayuda y grabaciones sobre maquetas base realizadas por él mismo, recibiendo los distintos instrumentos que formarían cada track, pasándolos por su prueba de calidad e incluso rechazando algunas de las colaboraciones después de haberlas solicitado tal cual como una ayuda, todo con el propósito de llevar a cabo la idea de tener el soundtrack de una película inexistente (concepto que no es nuevo, pero que en este caso ha sido tratado de pensar hasta el último detalle).

Una obra al mismo tiempo llena de misterio y de simbolismos desde la grabacion misma, en donde, por ejemplo, las vocalistas desconocían el resultado final del concepto del disco y sin embargo colaboraban incluso en letras)… todo a propósito.

El resultado_ cerca de 25 músicos, muchos de los cuales nunca se vieron colaborando en un disco de progresivo que no niega las raíces de tendencia prog-metal de David. Vaya esfuerzo.

Hay que decir, sin embargo, que este tipo de trabajo, aunque bien mezclado (labor que se antoja titánica), tiene efectos (colaterales) en el sonido, al no tener total control sobre las grabaciones, dejando de tener por momentos la cristalinidad que debe acompañar un trabajo de esta magnitud.

El sueño de Emilio arranca con The Arrival, una mera introducción llena de sonidos de fondo (lean el booklet para seguir la historia) que -en un desierto- se dejan acompañar por una guitarra acústica de tonalidad casi flamenca, mientras un arpegio sencillo, pero tremendamente potente te prepara el mood para lo que viene: después de una transición, comienza la sección rítmica (nada más y nada menos que David y Pablo González) potente, precisa en un tono oscurísimo acompañado de teclados y cuerdas de Eternal Dominions, dando pie a la primera voz (Marcela Bovio) con una ejecución limpísima y dando todo en cuanto a rango vocal, mientras la sección rítmica se luce durante buena parte del track.

Continuando casi donde Eternal Dominions nos dejó, una entrada contundente, con guitarras que le dan un halo mucho más metálico a Reflections y la voz de Judith De Los Santos (buena elección para la conciencia noble), más grave y a la vez más suave en este track mucho muy catchy (…. “endless falling” se graba porque se graba)…

Sigue un track lleno de programaciones y samples, el track “electrónico” del disco, que disfruté muchísimo: Purple Echoes… con sus theremins y el sonido algo retro… fluido, no en ataque, no flashy, de la guitarra, bastante trippy con los sonidos de piano al fondo y los samples en backward… coooool.

Continúa un intro de tambores que va creciendo mientras se integran guitarras distorsionadas y, al mismo tiempo, se oyen teclados electrónicos y se enlazan las programaciones mientras los coros a-la-electrric-castle le dan un toque casi inocente a Velvet Ruins donde es la conciencia caótica excelentemente acompañada por la música (la sensación de caos llega a sentirse) la que habla. Noten los silencios antes de los arranques delirantes de la guitarra hacia el final del track… francamente te emocionas con un trabajo de este tipo.

El mood vuelve a cambiar, mientras es la conciencia melancólica la que abre al … sí, melancólico (sobre todo en su introducción) Days Of Fury… un track con más parsimonia, casi una marcha envuelta por el bajo y la batería, mientras la guitarra eléctrica se vuelve loca muy en el fondo. El cerebro de Emilio pudo haber sufrido algún tipo de shock con tanto cambio durante el sueño… yo por lo pronto, lo estoy disfrutando a lo lindo… cada uno es distinto, cada uno se acerca a un género distinto…

Continúa, como en todo el álbum otro “puente” entre las voces de la conciencia, esta vez con The Tunnel, a base de sonidos de piano y teclados, un track que hace honor al nombre del proyecto… lleno de sonidos de voces sintéticas que dan esa sensación de descubrimiento o logro… Tengo que decirlo ya: los tracks instrumentales que sirven de puente de vez en cuando entre la participación de las conciencias los disfruté enormidades…

Sigue el turno de la conciencia inmadura (Mariana Castañeda) en Nights Of Wrath, donde la inmadurez sólo la escucho en el diálogo: una muy buena ejecución vocal en un track que al entrar la guitarra acústica se eleva bastante (ya de por sí, el track es realmente atractivo). Mucha atención de nuevo a lo que hace la sección rítmica: estupendo trabajo. Un excelente track progresivo a más no poder que recuerda bastante a Renaissance.

El violín y resto de cuerdas en When I Used To Be A Happy Child, dándole ese toque de reflexión, melancolía, tristeza al track son una delicia, con los sonidos de fondo que tratan de aglutinar y generan una especie de leit-motif a lo largo del álbum terminan dando pie a una de las varias sorpresas del disco (escoger un er-hu o erhu, el violín chino de dos cuerdas… no cualquiera) que le da una profundidad y sensación especial a este track en particular. 

La maravilla continúa con los lamentos, las cuerdas y todo el mood casi ambient de 3:33 AM (hora del despertar de Emilio) que crece, crece y en el que la voz y el tono agudo son las estrellas de ese clímax que da pie a quizá “el track” del disco: Moons, ya con Emilio despierto.

Pongan atención a todo este track final, la cereza del pastel: las guitarras, el manejo de la sección rítmica, las voces, los cambios (en 7 minutos y con la influencia progresiva de David Adrián, por supuesto deben existir), como ejemplo el que se da cerca del tercer minuto o en el minuto 6, la entrada de violines en ataque frontal, delirantes, donde la voz (Marcela de nuevo) se enlaza como un instrumento más dentro de la gran cantidad de las cosas que suceden, de nuevo, llevando la ejecución vocal al límite. Excelente track para cerrar.

No queda más que aplaudir el trabajo.

Recomendación final: Tengan el disco, lean el booklet, disfruten la historia, busquen los simbolismos, pareceria que poco está dejado al azar… pero por sobre todo, regocíjense con la música.

Por cierto: estrenamos nuestra nueva imagen y nuevo sitio con esta reseña… tampoco es casualidad.

Subject To Thoughts: From Sunrise To Sunset

Subject To Thoughts
From Sunrise To Sunset
(Independiente)
2007
[ambient (prog) rock]
Prod: Subject To Thoughts
Site: http://www.subjectothoughts.com
Tracks @ MySpace: http://www.myspace.com/subjecttothoughts
Eval: 3/5
Art(e):

Tracks

  1. From Sunrise To Sunset (11:51)
  2. Staring Into The Sky (4:34)
  3. The Light Seen (7:25)
  4. A Sign In Belief (6:36)
  5. The Powerful Serenade (4:37)
  6. Closer To Salvation (5:54)
  7. Whisper (5:39)
  8. Into The Horizon (9:19)
  9. The Morning Emerges (7:47)
  10. Beneath The Questions (6:14)
  11. Revelation To The Answer (6:03)

Músicos/Musicians

  • Mark Mendieta – guitarra + bajo + batería + teclados + voz
  • Brandon Strader – voz + guitarra (solos)

Reseña/Review

A unas tres horas de donde escribimos, en Brownsville, TX, Mark Mendieta sacó el año pasado el tercer disco en una entrega de cuatro álbumes en un concepto que terminará con The Culmination y proyecto que llama Subject To Thoughts y que en esta ocasión se acompaña de Brandon Strader sólo para la voz principal y los solos de guitarra.

Personalmente no había escuchado su material anterior, por lo que de mi parte no podría haber comparaciones, aunque dandome algunas vueltas por la red, parece que el concepto mejora con esta tercera entrega. Vamos pues a revisar lo que escuchamos durante unas semanas.

El álbum arranca con la homónima From Sunrise To Sunset, con un beat bastante letárgico que es ayudado por las voces para generar un mood lento durante casi 12 minutos que incluye pocos cambios en la estructura, aunque se alcanza a notar un tono progresivo en lo que hace la banda (curiosa selección para el track de entrada, dado que no puedo decir que sea el que despide más energía), sin embargo el mood oscuro y en lamento, así como algo que me cuesta explicar y que pueden ser todos los fondos de teclados y un par de cosas que hacen la guitarra en los solos, además de algunos cambios durante los 12 minutos, son razón suficiente para despertar la curiosidad y seguir escuchando.

Staring Into The Sky arranca más contundente, lleno de sonidos sintéticos que mandan el track por momentos cerca de un ambient-new age-electrónica, entrando luego la voz suave, (a veces por el procesamiento se llega a escuchar desganada), llena de ecos en un tono que baja la agresividad inicial del track que, al igual que el inicial, te mantiene atento hasta que llega un cambio que se antoja brusco,   como mínimo sorpresivo, después del silencio, un cambio finalmente pero el primero de varios en otros tracks que o bien se convertirán en un sello a asimilar por quienes sigamos a la banda o bien tendrán que trabajar más en lograr…

 El mismo mood se hereda a The Light Seen, más pausada, casi en drone, con un cambio a mitad del track que funciona bastante mejor que en el anterior track, levantando el ánimo tanto en la canción como -diría yo- en todo el disco: llenando de guitarras y distorsión y animando el track, mientras teclados y sonido de piano eléctrico atrás mantienen el beat a lo largo de este segundo movimiento.

Uno de los tracks que más disfruté, lleno de teclados y guitarras saturadas (que no necesariamente distorsionadas) fué A Sign In Belief, donde el mood es bastante más alegre, llevados mucho por el beat de la sección rítmica que, sin ser acelerado, anima bastante el aura del disco y de nuevo un cambio después de un silencio que funciona, sin embargo existe otro cerca del minuto 4:30 que parece que le falta pueda embonarse mejor a la canción y hasta desorienta… en un track completamente instrumental.

Por cierto habrá que decir que el sonido en el álbum aunque se nota el esfuerzo por mantenerlo razonablemente bien cuidado (cosa que en lo general se logra), en varios momentos se alcanza a notar su manufactura casera, dejándonos en ciertas partes ese sonido que si se trabajase más, ayudaría disfrutar mejor el disco.

Con toques lejanos de psicodelia y de nuevo con un tiempo más pausado, las voces que se arrastran, The Peaceful Serenade, podría parecer que es con el tipo de track con el que la banda se siente más a gusto… un bajo lento con sonidos de piano y guitarras saturadas que se oyen bastante bien.

El disco continúa con un vaivén de tracks que aceleran más o menos el beat, dentro de un mismo esquema con algunos chispazos de genialidad dentro de las transiciones en los cambios de cada track (Closer To Salvation, que es uno de los tracks quizá más progresivos). El mood, composición y ejecución, sin embargo se reconoce ya, se reinterpreta  y, en ocasiones, podría estarse repitiendo de más… parecería que los músicos se autolimitasen a momentos (y no lo deben hacer: pasajes como el inicio de Into The Horizon lo muestran, pueden moverse en otras direcciones dentro del estilo ya impuesto).

El disco cierra con un track “suave” con sonidos de piano y fondos llenos de sintetizadores…. bueno, su “balada” que después del primer cambio se crece y acelera, dejando buen sabor de boca de lo que podrá hacer la banda cuidando algunas cosas. Desafortunadamente tuve problemas al escucharlo tanto en la computadora como en el estéreo… se cortó unas cuantas veces….

Este proyecto tiene potencial, entra en espacios que no son utilizados frecuentemente. Habrá que trabajar en pulir aún más el sonido y quizá (eso se lo dejamos obviamente a la banda) en algunos aspectos de la composición. Por lo pronto seguiremos esperando The Culmination y, con suerte, un quinto disco ya fuera del conecpto.

Djilia Phralengo: Rheliq

djiliaphralengo rheliq

Djilia Phralengo
Rheliq
(Firenight Records)
2007
[progressive renaissance metal fusion]
Prod: Firenight Records
Site: http://www.djiliaphralengo.com
Tracks @ MySpace: http://www.myspace.com/djiliaphralengo
Eval: 4/5
Art(e): Ella Riddle + Roger Wiedyk

Tracks

The Theft Of Fire

  1. Waking Of Ishtar (3:42)
  2. Lamento (4:38)
  3. Oceans (4:05)
  4. Enki (4:14)
  5. Hall Of The Gods (5:41)
    1. Revel
    2. Theft Of Fire
    3. Challenge And Victory
  6. Ereshkigal (1:47)
  7. Enchantment (0:56)
  8. Wrath Of Ishtar (2:27)
  9. The Underworld (3:15)
    1. Descent
    2. Guardian Of The Underworld
    3. Veil Of Death
  10. Death Of The World (2:54)
  11. Elementals (2:12)
  12. Final Battle (3:17)
  13. Triumph Of Ishtar (4:27)
    1. Celebration Of Fire
    2. Crowning Of Ishtar
  14. Eidolon (3:20)
  15. Kindred Strings (2:43)
  16. Lough Neagh (2:52)
  17. Soledad (4:52)
  18. Remembranza (4:00)
  19. Rheliq (3:47)

Músicos/Musicians

  • Ernesto Villarreal – guitarras acústicas y eléctricas + charango barítono + vihuela española + laúd español + cistro renacentista + piano + sintetizador + bajo + pennywhistle + cajón español + djembe + programación + voz

con/with

  • Elizabeth Courier – voz (soprano)
  • Judy Plester – violín
  • Rune Palland – dumbek + riq
  • Richard Perry – didgeridoo + djembe (6)
  • Nuncha Marañón – flauta barroca (5)

Reseña/Review

Djilia Phralengo es Ernesto Villarreal, orgullosamente mexicano y éste es su proyecto de fusión (con influencias de metal, rock progresivo, música renacentista y de oriente medio, vaya, hasta flamenco se oye a momentos) con un origen de metalero apasionado (Ernesto es ex-Hydra, que luego evolucionaría a Elfonía). Este es su tercer disco.

El disco sale de lo normal por la mezcla de géneros y el tono que pone a cada track, manteniendo una cohesión razonable a lo largo, al menos, de su mini-opera The Theft Of Fire, que narra las peripecias de la diosa Ishtar y su hermana Ereshkigal en el clásico enfrentamiento entre el bien y el mal.

Comienza la historia con exóticos sonidos de guitarra “sarracena”, morisca, acústica, dejando irrumpir a la guitarra eléctrica aullante. Entra luego la voz de Ernesto que pronto se acompaña por la de Elizabeth Courier, de modo casi operístico. Dando paso con un silencio que quizá hubiese sido bueno evitar a lo largo de todo El Robo del Fuego a un track cantado -tal como lo indica- en Lamento en español agregando a la mezcla de géneros, también una mezcla de idiomas de la que puede o no salir airoso dependiendo del público que escuche.

A partir de Oceans, más elaborado, acompañado de violín y manteniendo ese aire de desierto que es parte de la historia, las cosas comienzan a ponerse cada vez más interesantes: la distorsión metálica de las guitarras muy en el fondo de Enki, mientras se mantiene un impasse de lentitud en el beat (escuchen la evolución de la guitarra a lo largo de todo el track) en este track cantado en inglés; igualmente, la suite de The Hall Of Gods con sonidos renacentistas, apoyados en su inicio (Revel) con la flauta, el flamenco algo jazzeado de la segunda parte (Theft Of Fire) y el final cantado (también en inglés) a coro que le da ese aire de opera a toda esta narración, súper cool (ojo de nuevo a la guitarra eléctrica hacia el final del track); el pequeño puente ambient-metálico de Ereshkigal, seguido del más corto y fantástico (me dió la impresión de estar enmedio del sountrack de un Conan, con todo y Poledouris) y la historia va creciendo hacie el clímax lleno de metal, mientras pasas por The Underworld, tranquilizándote un poco en la tristeza de Death Of The World, pasando por el pasaje atemporal-medieval de cistro y charango (excelente, por cierto) de Elementals, hasta llegar a la batalla final donde toda la fusión antes mencionada explota comandada por ese background de metal que Ernesto tiene y donde se ve que se siente tan a gusto y que termina con un final feliz (también lleno de destellos metálicos a cargo de la guitarra) en ese track tan lleno de opera rock (Ayreon y todo presente) que es The Triumph Of Ishtar, con todo y leitmotiv, finalizando con bombo y platillo su opereta.

He de reconocer que por alguna razón en la primera escuchada me dió la sensación de que se notaba demasiado en esta narración musical que era el esfuerzo de una sola persona más que el de una banda, desconozco el proceso en el que esta mini-ópera se llevó a cabo, y aunque después de la tercera escuchada esto pasó a último plano y más bien me dediqué a disfrutar lo que Djilia Phralengo entrega, creo importante mencionarlo.

Siguen una serie de tracks que podrían hasta ser parte de la ópera, aunque luego se despega en esa fusión (a mi parecer muy interesante, que está desarrollando Ernesto), entregando incluso motivos celtas (Lough Neagh, quizá uno de mis tracks favoritos en todo el disco, excelente fusión con el jazz), espacios jazzeados, algunos otros oscuros, algunos motivos gitanos, otros hasta pomposos en una amalgama (escuchen bien la preciosa Soledad)  que está tratando de ser definida y llevada a la luz en un marco que se está acercando a una coherencia y estilos musicales muy únicos.

Djilia Phralengo, además, hace uso de multitud de instrumentos, combiando desde silbatos hasta programaciones y sintetizadores, pasando por infinidad de instrumentos de cuerdas hechos, digamos que a la medida y músicos invitados para completar el cuadro. El resultado es bastante bueno. Si acaso hubiese esperado en algunas secciones una verdadera batería para de plano llevar el disco a la altura que la composición y el entusiasmo que se ha impreso merecen.

En no menos de una ocasión, la música de Djilia Phralengo parecería capaz (y suficientemente capaz, diría yo) de acompañar la voz de Loreena McKeenit en sus últimos dos discos. Esa influencia mediterráneo-arábiga es notable (Ereshkigal, el inicio de Wrath Of Ishtar son claros ejemplos de lo que indico o bien Oceans) en varios tracks.

No tengo el gusto de haber escuchado Oracle, su anterior disco, ni mucho menos el inencontrable Belomancy, seguro ha ido evolucionando y avanzando en este proyecto, estamos ante uno de los pasos y “pinceladas” finales antes de tener esa obra maestra que seguramente pronto se entregará.

Touchstone: Discordant Dreams

touchstone discordantdreams

Touchstone
Discordant Dreams
(Heavy Right Foot Records)
2007 [09.01]
[progressive AOR]
Prod
: Touchstone
Site: http://www.touchstonemusic.co.uk/
Tracks @ MySpace:
Eval: 4/5
Art(e): Adam Hodgson

Tracks

  1. Intro (1:35)
  2. Discordant Dreams (5:56)
  3. Curious Angel (4:45)
  4. See The Light (7:01)
  5. Being Hannah (5:11)
  6. Shadow (6:47)
  7. Winter Coast (0:22)
  8. Ocean Down (2:23)
  9. Blacktide (5:49)
  10. Dignity (5:43)
  11. The Beggar’s Song (11:04)
  12. Hidden Track (6:52)

Músicos/Musicians

  • Rob Cottingham – voz + teclados + efectos
  • Kim Seviour – voz
  • Adam Hodgson – guitarras
  • Paul Moorghen – bajo + voz (coros)
  • Al Melville – batería

con/with

  • John Mitchel – guitarra: segundo solo (10)

Reseña/Review

Primer disco de larga duración de esta banda de inglesa (tenían un EP editado anteriormente). Touchstone toca una mezcla de rock clásico bordeando en el AOR, con fuertes tendencias progresivas agradables al oido. Recientemente, fueron galardonados como best newcomer por la Classic Rock Society, prestigiosa organización inglesa que se encarga de preservar los intereses del progresivo.

Discordant Dreams Es un disco que se escucha fácilmente, sin sobresaltos -para bien o para mal-. Los músicos, en especial el guitarrista y el tecladista son muy competentes, colaborando con buenos arreglos y solos. Desafortunadamente, la sección rítmica está, para mi gusto, por debajo del resto de los estándares de la banda; creo que son buenos músicos, pero el bajo se limita a seguir el tiempo y la batería es monótona y por momentos suena hasta mecánica. La combinación de vocales masculinas/femeninas le va muy bien al tipo de música y pueden llegar a hacer armonías hermosas como en el intro de The Beggar’s Song Part 1.

Las composiciones son muy buenas en su mayoría, con melodías memorables y con arreglos suntuosos, sin embargo la estructura es en la mayoría de los casos demasiado simple, lo cual podría alejar a los más acérrimos progresivos. Hay momentos verdaderamente impresionantes que debieran de explotar mas como el pasaje instrumental de Dignity y los solos de guitarra desgarradores del final de la épica Beggar’s.

Prometedor inicio y con algunas buenas decisiones su siguiente disco los pondrá en primer plano de la escena progresiva mundial. El potencial está allí.

Ayreon: 01011001

ayreon 01011001

Ayreon
01011001
(Inside Out)
2008
[progressive rock]
Prod
:
Site: http://www.ayreon.com/
Tracks @ MySpace: http://www.myspace.com/ayreonauts
Ayreon’s MySpace videochannel: http://vids.myspace.com/
Eval: 4.5/5
Art(e): Jef Bertels (cover) + Felipe Machado

Tracks

Disc 1 (Y):

  1. Age Of Shadows Incl. We Are Forever (10:47)
  2. Comatose (4:26)
  3. Liquid Eternity (8:10)
  4. Connect The Dots (4:13)
  5. Beneath The Waves (8:26)
    (a) Beneath The Waves
    (b) Face The Facts
    (c) But A Memory…
    (d) World Without Walls
    (e) Reality Bleeds
  6. Newborn Race (7:49)
    (a) The Incentive
    (b) The Vision
    (c) The Procedure
    (d) Another Life
    (e) Newborn Race
    (f) The Conclusion
  7. Ride The Comet (3:29)
  8. Web Of Lies (2:50)

Disc 2 (Earth):

  1. The Fifth Extinction (10:29)
    (a) Glimmer Of Hope
    (b) World Of Tomorrow Dreams
    (c) Collision Course
    (d) From The Ashes
    (e) Glimmer Of Hope (reprise)
  2. Waking Dreams (6:31)
  3. The Truth Is In Here (5:12)
  4. Unnatural Selection (7:15)
  5. River Of Time (4:24)
  6. E=MC2 (5:50)
  7. The Sixth Extinction (12:18)
    (a) Echoes On The Wind
    (b) Radioactive Grave
    (c) 2085
    (d) To The Planet Of Red
    (e) Spirit On The Wind
    (f) Complete The Circle

Músicos/Musicians

Voces

  • Arjen Lucassen
  • Anneke Van Giersbergen (Agua De Annique, ex-The Gathering)
  • Bob Catley (Magnum)
  • Daniel Gildenlöw (Pain Of Salvation, Genius)
  • Floor Jansen (After Forever, Star One)
  • Hansi Kürsch (Blind Guardian, Demons & Wizards)
  • Jonas Renkse (Katatonia, Bloodbath, ex-October Tide)
  • Jorn Lande (solo, ex-Masterplan, ARK, Beyond Twilight, Millenium)
  • Liselotte Hegt (Dial)
  • Magali Luyten (Virus IV, Beautiful Sin)
  • Marjan Welman (Elister)
  • Phideaux Xavier (solo)
  • Simone Simons (Epica)
  • Steve Lee (Gotthard)
  • Tom S. Englund (Evergrey)
  • Ty Tabor (solo, King’s X, Platypus, Jelly Jam, Xenuphobe)
  • Wudstik (solo)

Instrumentos

  • Arjen Lucassen – guitarras + bajo + teclados + sintetizadores + programación
  • Lori Linstruth (ex-Stream Of Passion) – guitarras
  • Michael Romeo (Symphony X) – guitarras
  • Ben Mathot (Dis) – violín
  • David Faber – cello
  • Jeroen Goossens (Flairck) – flauta trasversa
  • Derek Sherinian (solo, Planet X, ex-Dream Theater, Yngwie Malmsteen) – teclados
  • Joost van den Broek (After Forever, Star One) – teclados
  • Tomas Bodin (Flower Kings, Karmakanic, Circus Brimstone) – teclados
  • Ed Warby (Gorefest, Elegy, Star One, Orphanage, Thanatos) – batería

Reseña/Review

Recuerdo que cuando escuché por primera vez a Ayreon en 1998 con su disco Into The Electric Castle literalmente se me cayeron los pantalones. Tenía todo lo que me gustaba en ese entonces del progresivo (y aún ahora, aunque ya no son tan importantes estas características para mi): grandilocuencia, proporciones épicas y altísimo nivel de pretensión. Había músicos de todos los géneros invitados cuidadosamente seleccionados, no podía creer que en un solo disco pudieran estar Anneke Van Giersbergen y Fish, por decir solo un ejemplo. Además, la producción del disco era impecable, el arte del disco vistoso, el sonido una mezcla perfecta entre pasajes pastorales de belleza indescriptible y movimientos pesados con guitarras crujientes. Teclados análgos. ¡Ah qué delicia!. Encima de todo, ¡Era un disco conceptual y doble! ¿Qué más se puede pedir? desde entonces, la espera de un nuevo trabajo de Arjen Lucassen, este holandés errante de la música, ha sido un ritual y menester para su servidor.

Bueno, puedo decir que 10 años después, poco ha cambiado. Eso es bueno y es malo. Todos sus discos posteriores (bajo el nombre de Ayreon) al mencionado Electric Castle han tenido la misma fórmula. Para ser más específicos, cuenta con todos los elementos anteriores pero la música ha cambiado poco o casi nada.

En esta nueva obra conceptual con tema de una avanzada raza alienígena dependiente de las máquinas, cuenta también con un elenco de primera línea donde sobresale la voz de Jorn Lande, excelente cantante con un timbre muy similar a ese otro grande de las vocales metaleras: Mikael Akerfeld (de Opeth). La participación de las voces femeninas es, como siempre, muy atinada aunque a estas alturas ya es un recurso muy desgastado (puedo citar cientos de ejemplos de bandas actuales con cantantes operáticas en entornos metaleros: Therion y Nightwish un par de ellos).

Las composiciones, a la usanza de Arjen, están diséñadas alrededor de los cantantes/personajes. Siempre me dió la impresión de que para él es mas importante la ambientación y la congruencia de la historia con la participación de los músicos que la música misma. Una postura muy poco egoísta por parte del compositor pero que, a mi parecer, explota muy poco el gran talento que tiene como ejecutante. Dicho entonces, sigue habiendo muchas letras y no suficientes pasajes instrumentales. Sería difícil apostar por canciones específicas, todas dependen una de la otra, pero cuando tenga que poner sólo una en eufOnia, nuestro programa de radio, será sin duda Age of Shadows incl. We Are Forever que abre el disco.

No quiero dar la impresión de que 01011001 es un mal/decepcionante disco, es una obra digna y a la altura de Ayreon, pero que sigue demasiado cerca los trabajos anteriores, sin ofrecer elementos nuevos o sorpresas. Constantemente escucharás melodías que te remitirán a sus trabajos anteriores como Web Of Lies que me recuerda a Valley Of The Kings (y no creo que sea intencional).

Otro disco competente de Ayreon, que yo colocaría adelante de Universal Migrator, Final Experiment y Actual Fantasy, pero atrás de Into The Electric Castle y Human Equation.