Meandering Mine: Neanderthal Nein

meanderingmine
Meandering Mine [DE]
Neanderthal Nein (2015.10.15) [debut]
Prod: Wolfgang Wiemer
Músicos/Musicians
  • Wolfgang Wiemer – guitarra + vox
  • Roman Suschko – bajo
  • Stefan Gonglach – teclados
  • Fabian Samhammer – batería
Tracks
  1. Deus Ex Machina (3:12)
  2. La Burst (1:19)
  3. Orpheus (6:01)
  4. 3Hz (1:52)
  5. Lindblum (6:32)
  6. Kanon (5:56)
  7. Nein (6:55)
  8. Trivial Thing (7:16)
  9. Espresso (0:53)
  10. Leer (11:12)
  11. Joker (4:12)
  12. Thomas (3:57)
  13. Bad Apple (9:30)

Tenía rato de que no se me movía el cerebro (y hablo más bien de que “físicamente se mueva dentro del cráneo”) hasta escuchar esta banda de Munich que lleva formada desde 2010. ¡Fabulosos! ¡Extraordinario álbum debut!

Hemos estado alabando el disco durante unas semanas (después de recibirlo de la banda) y ahí van los porqués:

Antes de comenzar: este álbum debe escucharse completo: búsquen una hora con 10 minutos en las que decidan escuchar el disco y eviten interrupciones.

Comencé a escuchar el disco -como casi siempre- con mente abierta y arrancando con tracks con más metal en su ADN que otra cosa, aunque los coros casí imperceptibles y los cambios de tiempo en Deus Ex Machina anunciaban algo “distinto” ¿progresivo? quizá.

La Burst (óiganlo, que quizá no escúchenlo) mostraba que la banda estaría experimentando: ¡Bien! con todo y que el experimento para casi todos será ruido.

Y llegaron los 6 minutos de Orpheus, que sin cambiar del todo la primera impresión ya tiene sonidos y motivos más interesantes: “Me quedo a escuchar el álbum” fué la decisión, después de los primeros tracks de introducción.

Acerté al seguir una simple y acústica 3Hz que no he podido hacer que salga de la cabeza y que daba la idea del juego en el que me había subido: una montaña rusa de sonidos y emociones que provoca la música de esta banda en este álbum.

Sigue en acústico Lindblum, más elaborada, llena de voces que suenan a tu alrededor. El imperceptible bajo lleva el track mientras escuchas redobles de batallones liderados por más voces, campanas, pasos, puertas y otros sonidos que afirman la experimentación de la banda y que curiosamente no necesariamente percibes por estar más atento a la música, que hace un fade para que el gong que da pie a Kanon te haga saltar un poco mientras sigues escuchando más y más sonidos de algo que raya en el New Age (y para los que leen New Age como algo peyorativo… escuchen antes), terminando lo que sería una trilogía “soft” en el álbum.

Dentro del continuo del disco (sí… no hay cortes por si no te has dado cuenta hasta hoy) entra ahora Nein, más “electrónico”, más movido, comenzamos a subir en la montaña rusa de sensaciones nuevamente, ahora entre voces elevadas, distorsiones, neoprog y lo que quieran añadir hasta llegar a un final oscuro, casi “doom” en el track.

Arranca, después de un corte pero como continuando el track anterior, Trivial Thing, con voces en off mientras la batería lidera a sonidos de guitarra y teclados alejados que van creciendo y desarrollando un track nuevamente de metal que atrás trae ritmos a-la-discipline… buen track que termina al comenzar la batería de Espresso, un puente a base de batería que conduce después de unos segundos al espectáculo:

Leer comienza con harmónicas de guitarra entre la voz de Wiemer mientras asoma el bajo hasta que aparece la batería de Samhammer y el track comienza a “elevarse”… hay que escuchar los arpegios silenciados de la guitarra, los teclados con sonidos de xilófono, batería y bajo en conjunto alrededor del minuto 3 (antes y después) el track sube y baja, enmudece (salvo la guitarra) enmedio de sonidos ambient y regresa con sonidos de agujas rasgando vinilos, mientras la batería está prácticamente 7 minutos del track llevando el ritmo sea con tambores, sea con platillos hasta que todo se silencia, entran los teclados de Gonglach para llevar a más experimentos de sonidos, voces, teclados y la prominencia y tremor del bajo de Suschko, que comienza a “jazzfunkear” unos segundos. El track pues está diseñado para exhibir a los 4 músicos coherentemente.

Unos segundos de voces “en off” entre ambos tracks, da pie a la extracción de sonidos, ritmos sincopados, jazz y experimentación que es Joker, un track anárquico que termina funcionando con todo y sonidos circenses, extraído de los teclados y que combinado con el resto de intervenciones de los músicos que lo hacen un track oscuro y continuado por Thomas, que reduce la ansiedad del track anterior y nos va preparando para el final a través del ambient de los teclados y sonidos de viento de una orquesta afinando y preparándose hasta el clímax, convirtiendo el track en un extenso puente para llegar al final:

Bad Apple, el track (¿más?) progresivo del álbum, que remata lo hecho por la banda en el álbum, notándose aún más lo que han logrado los músicos para ser una unidad.
Seguramente no será un álbum para todos, sobre todo, después de haberlo promovido con muchos amigos y pedir feedback: lo que sí es un hecho es que entre los “¡Rarísimo!”, “¿Qué género es?” siempre se escucha un “Son buenos” unánime.
¿Yo? Ya lo dije: es uno de los mejores álbumes que he escuchado en 2 años.
Por favor apoyen a las bandas: de serles posible, adquieran su material físico. Les dejamos algunas opciones:
Reseña del Ciro desde
Mazatlán, SIN, MX
Publicado originalmente en Medium
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